
-Cuando comenzaba en la música y tocaba rock sinfónico con el grupo Cai, ¿cuál era su idea del jazz?
-A Cádiz nos llegaba muy poco jazz entonces, a mediados de los 70. No tenía conciencia del jazz, pero sí de la improvisación. .
-Entonces, ¿cómo lo descubrió?
-El primer acercamiento creo que vino a través de los grupos de fusión. Me encantaban la Mahavishnu Orchestra, Soft Machine, Return to Forever,...
-O Weather Report...
-Por su puesto. A los músicos de rock que queríamos tocar como Yes, King Crimson o Genesis nos abrieron la puerta a un lenguaje muy fuerte. Poco a poco, fui pasando por Herbie Hancock, Bill Evans, Ahmad Jamal,... hasta Jelly Roll Morton. Fue como ir al revés, como desandar el camino.
-Para mantenerse, el deportista sigue una dieta y se cuida. ¿Cuál es el método para que un músico que se dedica a la improvisación esté en forma?
-Me sigue sucediendo lo mismo que hace muchísimos años: me siento ante el teclado y quiero pasarlo bien. Y eso hace que me tire a la piscina, que intente sorprenderme a mí mismo y trate de descubrir algo diferente en una composición que tengo desde hace veinte años. Me mantiene ponerme a tocar cada día: me siento al piano, a la batería, cojo el vibráfono...
-¿La batería y el vibráfono?
-Soy un músico inquieto, y con los años, más. Estoy estudiando batería y vibráfono, porque me interesa mucho tener otras sensaciones, con otros instrumentos. Y esto me crea ganas de aprender.
-Lo primero fue la guitarra. ¿La coge de cuando en cuando?
-La guitarra es como montar en bicicleta. Puedes dejar de tocarla durante quince años. Después, la coges y pones el acorde. Otra cosa es que, al pedalear, camine o no camine, ja, ja, ja. En mi casa siempre ha habido una guitarra. Y el testigo lo ha recogido mi hijo que, con veinte años, es un magnífico guitarrista flamenco.
-Tanto al principio, en el rock, como después, en el jazz, el flamenco está ahí. ¿Es inseparable de su persona?
-He nacido en Cádiz, empecé con la guitarra flamenca, mi padre era un gran aficionado y ponía discos de Paquera, Chocolate, Mairena, Marchena,... me he empapado de pequeño de un montón de cantaores y estilos que no sabía que fueran a influirme. Mi tierra tiene una impronta muy fuerte, el flamenco es muy poderoso y es inevitable que vaya conmigo. Yo me siento feliz tocando una estructura de blues con compás de bulería. Y el jazz. A partir de los veinte años, cuando desarrollo mi estilo al piano, empecé este camino de aprendizaje en el que aún sigo, porque esta música tiene muchos recovecos y mucho que enseñarnos siempre.
La búsqueda constante
-¿Así ve ahora el jazz?
-Tiene una personalidad tan fuerte que allá donde ha llegado, se ha introducido, como algo corrosivo, que logra meterse dentro.
-¿Casi como un virus?
-Exactamente. En todo el, planeta se toca hoy musica improvisada con estructuras y lenguaje jazzístico, quizás con instrumentos autóctonos, con el tinte de la tierra de cada uno, pero aprovechando ese lenguaje universal.
-En esa búsqueda de cosas nuevas, ¿es donde se enmarca el título del disco 'New Flamenco Sound'?
-Cuando voy al estudio, intento no repertirme. Copiarse uno mismo es un error. Yo prefiero hacer como un minero, que excava y, de pronto, encuentra una melodía, una piedrecita que brilla.
-Paco de Lucía comentaba lo agobiante que puede ser buscar y buscar siempre...
-Cómo no. Pero creo que el secreto está en trabajar: he tenido que componer en situaciones bastante adversas en lo personal. He estado muy bajo y, de repente, me ha llamado Wynton Marsalis para que compusiera 20 minutos de música y la tocara con él en el Lincoln Center.
-¿Cómo plantea este concierto para Tete Montoliu?
-A finales del año pasado, me llamó por teléfono Montse, la viuda de Tete y me recordó que este año hacía diez que él falleció. Me dijo que le encantaría que yo tocara la música de Tete. Le dije que me mandara los temas y que tocaría algunos, porque le he admirado mucho. Tuve la suerte de que quisiera ser amigo mío y estuvimos a punto de hacer un concierto juntos en Cádiz, pero se puso peor y hubo que cancelarlo. Incluso llegó a grabar algún tema mío.






