
Se trata de Iker Mendizabal y José Juan García González, a los que el Ministerio español de Interior relaciona con la dirección logística del aparato militar de ETA. Los dos activistas, que fueron trasladados a París el viernes, fueron imputados por la juez antiterrorista Laurence Le Vert antes de comparecer ante un magistrado de las libertades y la detención para que se pronunciara sobre su ingreso en prisión, solicitado por la Fiscalía y la instructora.
Además de por asociación de malhechores con fines terroristas -delito penado con hasta diez años de prisión-, los dos etarras fueron imputados por tenencia ilícita de armas, municiones y componentes de explosivos, por receptación de robo en banda organizada y por llevar documentación y matrículas de coche falsificadas.
Los dos etarras, de 30 y 37 años respectivamente, se presentaron como miembros de la banda en el momento de su arresto y han guardado silencio bajo custodia policial.






