
Los ex espías rusos Andrei Lugovói y Alexander Litvinenko. /AFP
El Gobierno británico ha anunciado hoy la expulsión de cuatro diplomáticos rusos en respuesta a la negativa de Moscú a extraditar a Andrei Lugovói, principal sospechoso del asesinato de Alexander Litvinenko.
En una intervención en el Parlamento, el ministro británico de Asuntos Exteriores, David Miliband, ha asegurado que ésa era la "respuesta apropiada" a la decisión "extremadamente decepcionante" de Rusia. El jefe de la diplomacia británica también ha anunciado que la cooperación con Moscú en "una gama de asuntos" sería igualmente revisada.
Miliband ha dicho que Rusia es un socio internacional "clave" para el Reino Unido en diversas cuestiones, como el cambio climático o la situación en Oriente Medio, por lo que las relaciones bilaterales deberían estar basadas en "la confianza y el respeto mutuo".
Rusia califica la medida de "amoral" y anuncia consecuencias
Rusia ha contestado al anuncio de Reino Unido advirtiendo "graves consecuencias" para las relaciones bilaterales tras el anuncio de Londres de que expulsará a cuatro diplomáticos rusos por la negativa de Moscú a extraditar al ex agente Andréi Lugovói. "En Londres deben saber que sus provocaciones no quedarán sin respuesta y no pueden menos que acarrear las más graves consecuencias para las relaciones ruso-británicas", aseguró Mijaíl Kaminin, portavoz del ministerio de Exteriores de Rusia.
En declaraciones a la televisión pública, el diplomático calificó de "amoral" la postura británica por reclamar a Rusia la extradición de Lugovói, principal sospechoso en el asesinato del ex agente Alexandr Litvinenko, pero desatender peticiones similares de Moscú.
Kaminin ha citado al magnate Borís Berezovski y al representante de la guerrilla chechena en Europa, Ajmed Zakáyev, ambos asilados en el Reino Unido y reclamados por la Justicia rusa desde hace varios años. El anuncio del ministro de Exteriores británico, David Miliband, dijo, "parece una acción muy bien orquestada con el fin de politizar la investigación del llamado caso Litvinenko en el que la parte rusa está dispuesta a cooperar plenamente" con Londres .
Mientras, la Duma o cámara de diputados de Rusia pidió una respuesta "simétrica" y "adecuada" al anuncio de Londres . "La decisión británica no tiene fundamento jurídico ni sentido político. El Reino Unido saldrá más perjudicado que Rusia", señaló Andréi Kokoshin, presidente del comité de la Duma para asuntos de la pos-soviética Comunidad de Estados Independientes (CEI) y ex ministro de Defensa.
Aumenta la tensión entre Londres y Moscú
Se trata de la primera vez en más de una década que Londres decide la expulsión de diplomáticos rusos, desde que el Gobierno de John Major tomó en 1996 esa medida en represalia por la expulsión de cuatro miembros de la representación británica en Moscú. El Kremlin acusó entonces a la embajada británica en la capital rusa de convertirse en un nido de espías.
Litvinenko, antiguo espía del Servicio Federal de Seguridad (ex KGB), murió el 23 de noviembre pasado de 2006 en el hospital University College de Londres envenenado por polonio 210. El ex agente secreto cayó enfermo de forma repentina el 1 de noviembre anterior, el día que se reunió con Lugovói y otro ciudadano ruso, Dimitri Kovtun, en el hotel Millennium de la capital británica, donde tomó té.
En una carta póstuma, Litvinenko, nacionalizado británico, aseguró que el Kremlin estaba detrás de su asesinato por haber acusado a los servicios secretos rusos de causar una serie de explosiones en un edificio de Moscú en 1999 para ayudar a Putin a llegar a la Presidencia