Por el momento, este primer tercio del mes de julio se está comportando de forma muy diferente. A nivel sinóptico el predominio es para el anticiclón de las Azores, que entra en cuña sobre la Península Ibérica y nos envía flujos del noroeste. En altura, la circulación zonal está siendo bastante intensa, por lo que a nuestro territorio llegan sobre todo masas templadas del Atlántico. Esta situación favorece la nubosidad estratificada. La insolación está siendo bastante baja. Tan sólo ha habido un par de días netamente despejados (5 y 6).
Los valores más elevados de temperatura se han registrado el día 7 en el sur de Álava: Zambrana 32,3º, Páganos 32º y Espejo 32º. La vertiente cantábrica se ha mantenido lejos de estos registros. Aquí, las máximas tienen lugar los días despejados 5 y 6 y superan escasamente los 27 º: Sodupe-Herrerías 27,6º, Oiartzun 27,5º y Ordizia 27º. En cualquier caso, se trata de temperaturas que poco tienen que ver con las del año pasado.
Lo que llevamos de mes puede calificarse como muy frío. En relación a los últimos años, la desviación respecto a la media es de algo más de 2º. Desde el comienzo del verano astronómico, hay que añadir tan sólo dos días netamente despejados en el interior (23 y 30) y uno en la costa (30) a los contabilizados anteriormente. Los valores medios diarios se han mantenido frecuentemente por debajo de la media.
Ante la situación sinóptica prevista para los próximos días, la percepción de lo que llevamos de verano puede cambiar. El anticiclón de las Azores del pasado jueves se extendió hasta el centro de Europa provocando una situación de estabilidad, que favorece la entrada de viento de componente sur y el ascenso de la temperatura. El viernes se formó una baja térmica en el centro de la península; el anticiclón de las Azores se retiró y se reforzó el anticiclón de 1020 hPa que se extendió desde el Mediterráneo hasta el centro de Europa.
Este fin de semana la estabilidad todavía es más marcada y favorece la circulación de vientos de componente sur sobre la península. Todo esto se traducirá en valores de temperatura elevados para las diferentes zonas de Euskadi.
Adolfo Morais es director de Meteorología del Gobierno vasco








