«No hay semana que no aparezca alguna», indicó. Según Ayesa, la remesa tiene dos nuevas características: «Son más duras, algo que era previsible» tras la ruptura del alto el fuego, y «han aumentado la cantidad que exigen, llegando a los 180.000 euros». Ayesa agregó que la misivas incluyen «amenazas» a familiares de los extorsionados, que en la mayoría de los casos ya han recibido misivas de extorsión con anterioridad.






