
Larreina ha calificado de "grave" lo dicho por Imaz y le acusa de "intentar justificar ante la opinión pública el deseo de no cumplir la palabra comprometida con los electores por parte de la coalición PNV-EA y del gobierno tripartito".
Asimismo, opina que es "preocupante" que Imaz otorgue "el derecho de veto en política tanto a ETA , por un lado, como a los partidos de ámbito estatal, por otro". "ETA no puede decidir ni impedir lo que la propia sociedad vasca quiera hacer y los partidos de ámbito estatal tampoco pueden impedir que la sociedad vasca decida", ha advertido.
Larreina ha señalado que desconoce si la opinión del presidente del PNV sobre la realización de una consulta es un "guiño" al PSOE de cara a la conformación de gobiernos en Álava y Navarra, pero denuncia que "lo que no se puede hacer es engañar a la sociedad vasca y al resto de formaciones políticas". "El problema de Josu Jon Imaz es que él está enfrascado en una política personal de seducir a España y con ello está condicionando el futuro de este país", ha criticado.
Preguntado sobre si la opinión de Imaz ha podido dañar la estabilidad del tripartito, Larreina confía en que no sea así porque, según recordó, "EA aspira a que ese tripartito tenga estabilidad para llevar a la práctica la palabra que hemos comprometido con nuestros electores". "Además, pensamos que la libre decisión de la ciudadanía vasca es la vía de solución del conflicto político de Euskal Herria con el Estado", ha concluido.
"No favorece a ETA"
Por su parte, el consejero de Vivienda y Asuntos Sociales del Gobierno vasco y considera que la consulta no favorece a ETA, ya que no es "deseada" por la banda. También ha señalado que esta iniciativa "va a conectar con una amplia mayoría social, con una parte de la base social de Batasuna y del PSE". Tras considerar que no rompe la estrategia del PNV, ha manifestado que, en todo caso, será una reflexión que tendrá que hacer la formación jeltzale en su seno.
"Considero justamente lo contrario. Creo, por una parte, que no rompe la línea de su partido a la vista de sus resoluciones y sus pronunciamientos sobre la materia y, por otra parte, estamos hablando de una consulta en la que la sociedad se pueda pronunciar en contra de la violencia y en favor del derecho a decidir", ha señalado en una entrevista concedida a la Cadena SER.
En este sentido, ha afirmado que no entiende que "una consulta en la que la sociedad se pueda expresar en contra de la violencia dé bazas a ETA, más bien al contrario". "Creo que la consulta es un ataque directo a la estrategia de ETA en la medida en la que la sociedad se pronunciará con claridad, una vez más, en contra de la violencia de ETA y de su actuación. Por tanto, creo que esta consulta no es deseada por ETA , más bien lo contrario", señaló.
"Sería un fraude"
También Aralar se ha mostrado contraria a la reflexión de Imaz. Su vicecoordinador general, Jon Abril, ha recordado al PNV que fue el propio lehendakari, Juan José Ibarretxe, quien se comprometió a celebrar una consulta ciudadana en esta legislatura, por lo que considera que no convocarla "sería un fraude para la sociedad vasca".
Ha asegurado que su formación "no tiene miedo a escuchar lo que la ciudadanía pueda opinar", sino que, al contrario, "es un muy buen ejercicio a realizar para la convivencia de este país", y ha recordado al formación jeltzale que fue el propio lehendakari quien se comprometió a preguntar a la ciudadanía en el transcurso de esta legislatura, "y es la propia sociedad la que reclama esa consulta".






