
Ares ha manifestado que a los socialistas vascos "les parece muy bien que Imaz venga a las posturas que el PSE-EE ha defendido desde hace mucho tiempo en Euskadi, que no son otras que la necesidad de que cualquier modificación del marco jurídico-político se tiene que hacer por acuerdo entre diferentes, con consensos transversales y que éstos tengan un amplio respaldo político y social".
"Y que, además, cualquier consulta que se quiera trasladar al conjunto de la ciudadanía vasca tiene que hacerse desde el respeto a las reglas de juego que nos hemos dado la sociedad vasca y, desde luego, ajustado a la legalidad", añadió.
A su juicio, "las consultas se hacen para ratificar acuerdos y no para dividir y fragmentar a la sociedad vasca". "Por lo tanto, que el presidente del PNV diga que comparte esas posiciones, desde luego, nos parece muy positivo porque significa que el PNV está de acuerdo con lo que los socialistas hemos venido defendiendo desde hace mucho tiempo, que es la necesidad de acuerdos transversales entre diferentes", ha manifestado.
Crisis del PNV
Por su parte, el secretario general del PP del País Vasco, Carmelo Barrio, considera que las posturas discrepantes que Imaz e Ibarretxe mantienen sobre la oportunidad de una consulta popular "demuestran la crisis del PNV: partido y Gobierno no tienen clara cuál es la idea de futuro para este país".
El dirigente popular ha señalado que esta situación la tendrá que solventar el PNV, "pero no a través de un artículo de prensa, sino en los órganos del partido". Barrio opina que el PNV "debe hacer una reflexión en un doble sentido: por un lado debe rectificar lo que supuso el plan Ibarretxe y, por otro, debe proclamar en sus propios órganos la necesidad de la derrota de ETA".
El dirigente popular destaca que Ibarretxe "es un lehendakari acabado cuya capacidad de liderazgo ha caducado, por lo que nos enfrentaremos a una inestabilidad importante durante los dos próximos años".






