
En una intervención en una fiesta del partido celebrada en el Santuario de la Bien Aparecida (Ampuero, Cantabria), Rajoy aseguró que el programa electoral -que los populares comenzarán a elaborar hoy- incluirá reformas en el actual modelo de bienestar para «afrontarlo desde la planificación, estudiando los objetivos y los recursos porque no se puede gobernar a golpe de ocurrencia», aseguró.
Así, tras el establecimiento de la deducción de 2.500 euros por hijo nacido desde el pasado día 3, el PP ha centrado sus compromisos electorales en una nueva rebaja del impuesto de la Renta que pasaría por reducir los tramos de la tarifa y los tipos marginales, de manera que el máximo quedaría en el entorno del 40% y el mínimo en el 12%. También se volverían a aplicar las distintas deducciones sobre la base imponible -los ingresos de cada contribuyente- y no sobre la cuota final que sale a pagar a Hacienda -con lo que su importe es más reducido-, como ocurre tras los últimos cambios hechos por el Ejecutivo actual.
Fiscalidad del ahorro
De igual forma, se beneficiaría más a la fiscalidad del ahorro, al reducir su tipo único del 18% al 15%, mientras que en el impuesto de sociedades se bajará otros cinco puntos el tipo general, de modo que quedaría en el 25% para las grandes compañías y en el 20% para las medianas y pequeñas. Respecto a la vivienda, su propuesta pasa por elevar el tope de deducción prevista por compra, justo lo contrario a lo que pretenden los socialistas.
El líder del PP ya se comprometió el pasado martes a reducir -o incluso eliminar- el impuesto sobre actos jurídicos documentados, que se ha de abonar cada vez que se acude a un registro para oficializar una operación. También prepara reformas, que no ha detallado, en el gravamen sobre transmisiones patrimoniales, que suele ir unido al anterior. El abaratamiento de estos dos tributos es una vieja reclamación de los expertos en fiscalidad, que contemplan la medida como una forma de reducir los costes de las viviendas.






