
Su familia se instaló en el estado de Vermont y él pronto se trasladó a Nueva York, donde hizo amistad con otros refugiados, se metió a fondo en el punk y apostó por el mestizaje globalizador. Montó el conjunto Gogol Bordello, animó bodas rusas y se abandonó a una energía entusiástica que ni el cinematográfico Borat, el último inmigrante ex soviético famoso en USA. Su combo debutó con 'Voi-La Intruder' (02) y fue fijo de un restaurante búlgaro donde tocaba desde rai argelino hasta flamenco, sin olvidar romper platos.
La reválida se tituló 'Multi Kontra Culti vs. Irony' (02) y la banda se reafirmó con 'Gypsy Punks Underdog World Strike' (05). Ahora, con una alineación en la que hay bailarinas del vientre, israelitas o un antiguo director de teatro moscovita ciencuentón que toca el acordeón, lanza su cuarto CD, 'Super Taranta!', una rendición a la tarantella itálica entonada en el inglés de los cowboys de Leningrado, un palo que Eugene describe así: «Era sexual, místico y cultural, casi obsceno... ¿todas las cualidades de Gogol Bordello!». Cualidades que resuenan a grupos festeros como The Clash, Mano Negra, Pogues, Kusturica, Orquesta Ciocarlia o Los Carayos. Hum... Eugenio quizá también se haga famoso por la primera película que dirigirá Madonna.






