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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Martes, 14 febrero 2012

Cultura

TEATRO
De época
15.07.07 -
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Entre amigotes embroman a una solterona con promesa de matrimonio, pero la guasa se les complica a los desalmados. Es el tedio provinciano que Carlos Arniches (1866-1943) convierte en drama grotesco con moraleja. Arniches nació el mismo año que Valle Inclán o Benavente. Aunque Valle sea el mejor parado, esta 'Señorita de Trevélez' resiste.

El libro se ha aligerado de letra, decorado y tipos, y hay cambios, como la reaparición de la burlada Flora en el acto final. El estilo es de zarzuela o sainete, de un ingenio que no ahorra ni un chiste ni una mueca, para aquel público no adiestrado en la prisa audiovisual. El toque es claro en Roberto Cairo (Picavea) o Julio Escalada (Tito Guiloya), dos graciosos de pueblo.

La de Trevélez era una cursi ridícula y Ana Marzoa es una estupenda actriz ajena a la notable estirpe de las atolondradas y 'tontas del bote' de nuestra escena, de Isabel Garcés a Gracita Morales. Por paradoja son Tomás Gayo (Don Gonzalo) o Luis Alvés (Nume Galán), exagerados intérpretes que interpretan, los que menos disimulan el tono rancio del drama.
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