
A mediados de 2003, Canteras y Hormigones Zallobenta presentó ante la dirección de Industria y Minas la propuesta para la recalificación de cuatro cuadrículas mineras, de unos 100.000 metros cuadrados de superficie, lo que le hubiera permitido extender la cantera hasta la cota de 575 metros en el monte Eskubaratz. La Diputación rechazó entonces la ampliación de la explotación porque se adentraba en el Parque Natural de Urkiola. Pese a ello, el Gobierno vasco desoyó también las alegaciones presentadas por más de 3.000 personas del Duranguesado y 200 vecinos de Mañaria en contra el plan. Finalmente, aprobó la recalificación de una de las cuatro cuadrículas solicitadas.
No dándose por vencidos, un grupo de vecinos recurrió al Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, ya que la «vía administrativa estaba agotada». «Al final nos ha dado la razón», aseguraron ayer al valorar la resolución de la Sala.
Sin embargo, los denunciantes calificaron «de vergüenza que tengamos que andar como policías, recurso tras recurso y gastando del bolsillo de cada uno», en su intento por paralizar la cantera. Asimismo, recordaron que la autorización administrativa con la que ha funcionado Zallobenta desde 1998 hasta la recalificación de 2004 también fue declarada nula en 2001 por el Tribunal Superior, decisión ratificada por el Supremo hace dos años.
«Situación ilegal»
Con la resolución en la mano, los demandantes volvieron a exigir al Ejecutivo autónomo el cierre «cautelar» de la actividad en la empresa situada en la ladera del monte Eskubaratz, dentro del Parque Natural de Urkiola, al considerar que la explotación «se queda sin autorización administrativa alguna, es decir, en una situación absolutamente ilegal».
Además de censurar la «permisividad» del Ayuntamiento, los vecinos hicieron una crítica de fondo: «a fecha de hoy, se han explotado muchos más recursos que los planteados en el proyecto de explotación, modificándolo sustancialmente y sin realizar ninguna labor de restauración prevista. ¿Qué más necesita el Gobierno vasco para poner fin a esta injustificada situación?». Los demandantes insistieron en que quieren seguir «viviendo en Mañaria y disfrutando de este entorno que es de todos y todas».
La empresa de la cantera declinó ayer valorar la sentencia del Tribunal Superior. Tampoco quiso comentar el fallo Industria, que alegó la ausencia de la persona responsable para hacer este tipo de declaraciones.








