
EL PROGRAMA
«Hay que hacer ruido», había que hacerse notar. Y es que el espíritu competitivo entre empresas se transformó en ganas de diversión y fiesta. Algunos, como los trabajadores de Tecnalia, presumían orgullosos de sus boinas gigantes. Otros preferían llamar la atención con pitos y palmas. Pero los que más se esforzaron por dar la nota fueron sin duda los miembros de la empresa Lancor, que se dejaron la voz hasta su llegada al Museo Marítimo, meta final de la comitiva. Allí, el alcalde, Iñaki Azkuna, y la presidenta de la competición, Maureen Johnston, inauguraron oficialmente los juegos con José Ángel Iribar y la ex ciclista Joane Somarriba como padrinos oficiales.
Deporte y diversión
Los más de 3.500 trabajadores, pertenecientes a las distintas empresas y multinacionales que este fin de semana se dan cita en Bilbao, tendrán la oportunidad de conocer mejor a los compañeros con los que comparten trabajo,aunque «las ganas de divertirse» se conjugarán con la competitividad del deporte. «Nosotros venimos con la intención de quedar los últimos, pero por lo menos pasamos un rato divertido», admitía Egoitz, trabajador de la BBK. «No tenemos un nivel alto, así que nos hemos apuntado por competir y porque era en Bilbao, pero habrá gente que querrá sacar alguna medalla. Las dos cosas están bien», dice María, de la Diputación foral. «Ganando o no, lo importante es participar».








