
El colectivo convocó ayer una concentración en la zona para «denunciar la extensión de los trabajos del TAV», y para «exigir su paralización inmediata». Pasadas las 12 horas, algunos de los miembros de la coordinadora se encaramaron a dos máquinas -una excavadora y un camión- que trabajaban en el recinto. Junto a ellos, otras personas ocuparon la zona de obras con pancartas, coreando lemas como: «¿Esta destrucción también es terrorismo!» y «¿Vamos a parar esta locura!»
En apenas un cuarto de hora, acudieron al lugar patrullas de la Guardia Civil y de la Ertzaintza. Los agentes indicaron a los manifestantes que estaba prevista una voladura, donde se iban a explosionar 1.000 kilos de dinamita. A pesar de que en un principio los integrantes de la protesta se resistieron a abandonar la zona, minutos después accedieron y la Ertzaintza les identificó, dejándoles marchar después. Una vez que desalojado el lugar, comenzaron las detonaciones.








