
Goirizelaia, que compareció en San Sebastián junto al también mahaikide Joseba Álvarez, ha solicitado también al Constitucional la suspensión de la ejecución de la pena. Según detalló, en su «amplio» escrito plantea «una serie de vulneraciones» de derechos fundamentales en los que supuestamente se incurrió tanto en la instrucción del procedimiento, como en la tramitación del juicio y en las dos sentencias dictadas, primero por la Audiencia Nacional y después por el Tribunal Supremo. Esos derechos, añadió, están «recogidos en la Constitución española y en los convenios internacionales», de forma que si el recurso fuera desestimado por el Constitucional, se podría «abrir la vía» de recurrir ante el tribunal Europeo, en Estrasburgo. Entre los derechos que consideró conculcados, citó el de «un juicio justo y con todas las garantías, la tutela judicial efectiva, la proposición y práctica de pruebas, la participación política y la libre expresión de ideas», entre otros.
La dirigente de Batasuna subrayó que tanto esta causa como la «infinidad de procedimientos abiertos» contra Otegi -que «si se cierran se vuelven a abrir por cualquier nimiedad»-, constatan la «persecución política y judicial» contra su persona. Esta actitud, en su opinión, «es extensible a toda la izquierda abertzale» y su responsable «claro y directo» es, sostuvo, el Gobierno del PSOE.






