
Alfredo Pérez Rubalcaba insistió en que «ETA lo va a seguir intentando, y nosotros intentando que no lo consiga». El ministro del Interior recordó que desde que la banda rompiera el alto el fuego el 5 de junio, la Guardia Civil ha abortado una campaña de verano con la interceptación de una furgoneta en la localidad onubense de Ayamonte; la policía gala ha frustrado la entrada de una furgoneta bomba en la frontera con Navarra y, ahora, el Cuerpo Nacional de Policía ha evitado un atentado en Santander.
Junto a ello -añadió el titular de Interior- las fuerzas antiterroristas galas han desarticulado en París el aparato de falsificación de la banda y Canadá ha impedido que dos activistas vuelvan a Francia para integrarse en las filas de ETA. En el momento de exponer este balance, el ministro no conocía aún la detención de otros dos miembros del aparato militar ayer en Francia, que elevan a 14 los presuntos etarras capturados en el último mes.
«Liebre agazapada»
Los responsables de Interior aseguran que la «suerte está acompañando», pero también que los últimos golpes a ETA son «fruto del trabajo de los servicios de Información y de los planes antiterroristas activados». Aun así, no quieren «echar las campanas al vuelo». «Es normal que, tras la ruptura del alto el fuego, se produzcan detenciones. Los activistas habían estado parados durante meses. Ahora empiezan a moverse y es más fácil localizar a la liebre que no se agazapa», explican altos mandos antiterroristas.
Ahora el mayor temor de los jefes de la Policía y la Guardia Civil es que los operativos se relajen ante la cascada de éxitos. «Hay que mantener la tensión. Antes o después, ETA lo va a conseguir», advierten. «Es como si te lanzan una pelota tras otra desde el otro lado de la pista», explican en Interior recurriendo a un símil tenístico. «Hasta ahora las hemos devuelto todas, pero al final una se te cuela». Para los expertos, «la seguridad perfecta no existe, y una bestia acorralada es todavía más peligrosa».
El propio presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se sumó a la advertencia de que el riesgo de atentado persiste pese al «ejemplar» trabajo de las fuerzas de seguridad, a las que trasladó su «felicitación más intensa».






