
Antes de ponerse el buzo rojiblanco, el entrenador sevillano disfruta de unos de los días más felices del año para él, la participación en el 'Campus de fútbol Joaquín Caparrós', que cumple su octava edición y que se celebra en la localidad soriana de San Esteban de Gormaz. ¿Cómo un entrenador sevillano hace un campus de fútbol tan al norte? «Porque mis chavales estudiaron en ese pueblo y es una muestra de agradecimiento», explica en una conversación con este periódico.
Diversión y trabajo
Caparrós reúne en la localidad castellana a 140 muchachos, divididos en tres campamentos, «muchos de ellos procedentes de Euskadi», resalta orgulloso. Si hay algo que tiene a gala el andaluz es el constante recuerdo de sus orígenes. «Yo he entrenado en todas las categorías, desde las escuelas de fútbol, a cadetes, pasando por Regional y Tercera antes de ir más arriba. Este campus me recuerda que mis primeros pasos en el fútbol fue enseñando a niños en las escuelas deportivas. Me gusta repetir la experiencia porque te devuelve a los orígenes y es una buena manera de recordar que el inicio de todo está en los niños y en el trabajo constante, no en el endiosamiento y alejamiento de la realidad que a veces podemos sentir las personas que estamos en la élite».
El campamento no sólo abarca la práctica del fútbol. «Los chicos también hacen tiro con arco, acampadas, piragüismo... Tienen un programa muy completo». El martes a última hora de la tarde llegó el turno de su charla a los muchachos. «Me gusta insistirles en que lo importante a su edad es divertirse, pero que si siguen hacia adelante hay que trabajar, buscar una mejoría constante y ser solidarios con sus compañeros».








