
El territorio histórico disponía de 135 hectáreas para repartir entre 2005 y 2007. En la primera convocatoria ya se adjudicó casi el 60% del terreno y en la actualidad sólo quedan libres quince hectáreas. El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Bizkaiko Txakolina propuso al Departamento de Agricultura aumentar la superficie destinada a viñedos en otras 45, de forma que haya 60 para distribuir este año.
La adjudicación se realizará «en una única convocatoria» y los interesados deberán presentar sus solicitudes en el Servicio Agrícola o las oficinas comarcales agrarias. A la hora de conceder autorizaciones, se tendrá en cuenta «la profesionalidad y viabilidad de las explotaciones». La institución foral ha apostado por la concentración de bodegas -su objetivo es pasar de 70 a 20- para favorecer el desarrollo del sector, ante la «creciente demanda» y el «incremento de la competitividad» que hay en el mercado.
Una comisión formada por la Diputación y el consejo regulador concederá las autorizaciones previas, pero el proceso no acaba ahí. Los beneficiarios iniciarán entonces los trámites para adquirir derechos de replantación -tienen de plazo hasta el 31 de julio de 2008- y es necesaria la aprobación del Ministerio de Agricultura y la comunidad autónoma que se desprenda de los viñedos para obtener el permiso definitivo.
Las dos parcelas «deben ser acordes en dimensiones y rendimientos» y la superficie máxima por solicitante es de ocho hectáreas para bodegas y cuatro para viticultores. En la convocatoria de 2005, el reparto del suelo se concentró en cuatro bodegas que recibieron el 65% del terreno, mientras el resto se distribuyó entre 17 viticultores. El año pasado se modificó el decreto foral para agilizar el proceso y dar más facilidades a las plantaciones de mayores dimensiones.








