
El préstamo llegará el próximo curso a 20.000 alumnos de la escuela pública vasca. A la vez que se extenderá al ciclo inicial de Primaria de todas las escuelas, Educación pondrá en marcha en septiembre un segundo proyecto experimental en 24 centros de enseñanza públicos, de tercero a sexto de Primaria. De ese modo, durante el año académico 2007-2008 llegará a 16.550 alumnos de 6 a 8 años, y a más de 6.000 de entre 9 y 12 años. Un año después serán ya 50.000 los estudiantes de esos tramos de edad que se habrán integrado en el proceso de préstamo de textos escolares.
Comisiones formadas en cada escuela por docentes y miembros de las asociaciones de padres ultiman estos días los encargos de los manuales escolares, después de decidir qué textos se ajustan más a su proyecto educativo y en qué comercios ofrecen los mejores precios. El Departamento de Educación ingresará en las cuentas de los colegios el dinero que precisen para comprar los libros. Las familias recogerán el material en los centros de enseñanza en septiembre y la escuela les pasará la factura.
En estos dos cursos iniciales de Primaria, el Gobierno vasco tendrá que comprar los textos todos los años, ya que se trata de materiales en los que el niño escribe y dibuja y no pueden ser reutilizados. Sin embargo, en el resto de ciclos y etapas, Educación adquirirá los manuales para que duren cuatro cursos. Los libros pasarán de unos alumnos a otros durante ese período. Al pagar los padres un 25% del valor su precio y durar cada manual cuatro cursos, el sistema se autofinanciará. Si un escolar lo devuelve en mal estado, el centro podrá decidir que lo abone en su totalidad.
Subvenciones locales
Educación tiene la obligación de ofertar el préstamo-copago a todas las escuelas públicas de la comunidad autónoma, aunque acogerse a este sistema es optativo para los alumnos. Los padres podrán renunciar y comprar los libros de texto a sus hijos. Por lo general, las renuncias llegan de familias que residen en municipios o territorios donde las instituciones locales dan subvenciones para la compra de libros escolares, como la Diputación de Álava o los ayuntamientos vizcaínos de Barakaldo y Balmaseda. Las subvenciones son de hasta 200 euros por estudiante.
Las asociaciones de padres de alumnos de la escuela pública defienden la reutilización de los libros de texto por su valor como instrumento pedagógico además del ahorro que supone. «Hemos mantenido reuniones con los padres para animarles a que acepten el préstamo, en lugar de pedir las ayudas de la Diputación alavesa, porque la reutilización cumple fines educativos», explica Santa González, portavoz de Denon Eskola, de la agrupación de padres de escuelas públicas de Álava.
El consejero de Educación, Tontxu Campos, apoyó en el Parlamento vasco el préstamo frente a las subvenciones con el mismo argumento. El dirigente de EA subrayó que de esta forma se educa al niño en «la reducción del consumo innecesario y la igualdad de oportunidades». El PP auguró, sin embargo, que las diferencias aumentarán porque muchas familias decidirán comprar los libros del colegio a sus hijos.








