
Además, se le considera implicado en el asalto a una patrulla de gendarmes, el 5 de marzo del pasado año, a los que robaron los uniformes, las pistolas y los grilletes. Estos grilletes fueron empleados el 23 de octubre, por miembros de ETA para inmovilizar a una mujer utilizada como rehén en el asalto a una empresa armera de donde se llevaron 350 pistolas y revólveres.
Mendizabal, natural de Bilbao, de 31 años, tiene múltiples antecedentes por violencia callejera. El 15 de agosto de 1995, cuando tenía 19 años, fue detenido por la Ertzaintza en el barrio bilbaíno de Deusto, junto con otros tres más, al ser sorprendidos cuando destrozaban una cabina telefónica. En aquella ocasión fue acusado de haber intervenido en la quema de un autobús y en el lanzamiento de cócteles molotov contra dos oficinas bancarias del barrio de Begoña, en la capital vizcaína. Tras el arresto quedó en libertad.
En agosto de 2001 intervino, presuntamente, en un ataque con artefactos incendiarios contra una patrulla de la Ertzaintza en Portugalete, en el que dos agentes resultaron heridos graves. Tras el ataque abandonó la ropa y la capucha que había utilizado y, posteriormente, temió que la hubiera identificado la Ertzaintza y lo identificara por el ADN. Por este motivo, al cabo de poco tiempo, decidió huir de su domicilio. Con la ayuda de un amigo, que alquiló un piso en Abadiano para facilitar la fuga de miembros de ETA, permaneció escondido durante ocho meses en esa vivienda. Al cabo de los cuales logró pasar a Francia.






