
El reto prioritario de la campaña 'Plan de Acción 2008-2012', cuyo coste asciende a 13 millones de euros, es movilizar a los ciudadanos de todas las edades y condiciones para que aprendan a consumir energía de una forma «inteligente y responsable». La iniciativa fue presentada por el ministro de Industria, Joan Clos, quien subrayó que «el factor humano es determinante en una política de ahorro y eficiencia energética».
Aire acondicionado
Este plan de sensibilización se articula a partir de seis ejes, que resultarán fundamentales en el logro de una reducción energética apreciable: el uso del aire acondicionado y de calefacción, la compra de equipos eficientes 'de etiqueta A', la adquisición progresiva de contadores eléctricos horarios para el hogar, el uso del transporte público en detrimento del vehículo privado, así como una mayor utilización de energía eólica y solar a nivel doméstico e industrial.
El ahorro es la solución que el Gobierno propone para un gran problema: la creciente demanda de energía y la escasez de petróleo para atenderla. El Ejecutivo español descarta recurrir a otras opciones como la energía nuclear. Clos, que participó en el 'Foro ABC' -organizado por el rotativo, Deloitte e Iberdrola-, rechazó que esta tecnología sea la panacea que garantice el suministro. De hecho, confirmó que su departamento espera concluir antes de que acabe la legislatura un «calendario tentativo» de cierre de estas centrales basado en los años de vida útil que acostumbran a tener las instalaciones, respetando la opinión de la Comisión para la Seguridad Nuclear. La primera decisión a tomar en este sentido es el futuro de Garoña, cuyo permiso de explotación vence en 2009.
Por otro lado, Clos alabó el modelo propuesto para Endesa por Enel y Acciona frente al que manejó en su día E.on. Justificó su visión en que, con la alternativa italo-española, la eléctrica «está unida y los accionistas de acuerdo en mantenerla en España». Al tiempo, y en referencia a la opción ya superada del grupo alemán, aseguró que no garantizaba esa cohesión pasados cinco años de su toma de control de la firma.






