
Las buenas cifras que dejó el primer aniversario del carné por puntos -467 muertos menos, con una reducción del 14,3%- se han visto ensombrecidas tras los primeros ocho días de su segundo año de vida. Los 70 fallecidos en lo que va de julio -un 23% más- son datos que preocupan a los responsables de la DGT, que, no obstante, ya manejaban la posibilidad de que este verano fuera «difícil» tras lo ocurrido en julio y agosto pasado, «meses excepcionalmente buenos», admitía ayer el director general Pere Navarro.
La experiencia europea dice que durante los primeros doce meses hay una «disminución importante» de la mortalidad, pero «si se quiere seguir descendiendo hay que buscar nuevas políticas de seguridad vial», señaló Navarro en los cursos de verano de la Complutense en El Escorial. Sin embargo, el máximo responsable de la DGT afirmó que «luchará» por cerrar el año consolidando la caída de la siniestralidad en las carreteras. «Nadie dijo que fuera rápido ni fácil», observó Navarro.
Distracciones al volante
Entre las causas que explican la mortalidad de julio, Pere Navarro llamó la atención sobre las distracciones, motivo por el cual se va a realizar una campaña de información y comunicación sobre el riesgo que conllevan. Entre ellas destacó la incompatibilidad de fumar y conducir, programar el navegador mientras se circula o ir en bicicleta con los cascos puestos. «Lo demás ya lo saben: incompatibilidad del alcohol y la velocidad, atención a los trayectos cortos, a las carreteras secundarias y a la noche y a las fiestas, ya que del orden del 40% de los accidentes de estos momentos son salidas de la vía», añadió Navarro.
En cuanto a la velocidad, fuentes de la DGT destacan que en la actualidad la mitad de los conductores sobrepasan los límites exigidos, aunque ahora son «muchos menos» los que van a más de 150-160 kilómetros por hora -el 15% de los conductores-.
Entre los accidentes más graves del fin de semana, que se ha saldado con 20 fallecidos, destaca el ocurrido la madrugada del sábado en una carretera secundaria de Madrid, cuando un joven de 15 años murió y otro de 17 resultó herido leve al chocar contra un muro el vehículo que conducía un tercer menor, posiblemente robado, que luego se dio a la fuga.








