Alguien accedió a esas instalaciones en la madrugada del sábado al domingo y «llenaron de piedras la piscina de niños. Pero, además, tiraron bancos de hierro a la propia piscina y con ellos incluso rompieron parte de la valla que la rodea». Pese a que la cuantificación económica de los daños no parece ser, en principio, «excesiva», García admitió su preocupación por el hecho de que «un día sí y otro también, entra gente allí y hace de las suyas».
Fue personal del propio polideportivo el que dio aviso a la Policía Local de estos hechos a primera hora de la mañana. Según se refleja en el parte de actuación, posteriormente se practicaron diligencias en la Comisaría de la Policía Nacional de la ciudad. El hecho se suma a otro que se produjo hace varias semanas en las piscinas de Ence, que aparecieron parcialmente grafiteadas el día de su apertura al público. «Tenemos que buscar alguna fórmula y las cámaras de vigilancia podrían garantizarnos un poco la seguridad de las instalaciones».
Amenazas y reyertas
Por otra parte, agentes de la Policía Local se vieron obligados a intervenir el domingo en, al menos, dos peleas en diversos establecimientos públicos de la ciudad. Los implicados fueron identificados y se tramitaron las correspondientes diligencias en Comisaría.
En la misma línea, una persona denunció de madrugada haber sido «amenazada y agredida» en la calle San Francisco. Los municipales le informaron de los pasos que tenía que dar ante un hecho de estas características.






