
TERMÓMETRO
-Sitúenos.
-Miranda ocupa un valle, rodeado de montañas y con una configuración climática Mediterránea de interior. Pero al ser una ciudad básicamente industrial, esa actividad se deja notar en el clima con un alza en la temperatura.
-Que el valle esté atravesado por el Ebro, ¿cómo influye?
-El río divide en dos las zonas de temperatura de la ciudad, porque supone un entrante frío y crea una isla de calor bastante acusada en la parte nueva y una pequeñita en la parte vieja. Además, algunos días, gracias a la entrada de ese aire se forman las nieblas del valle que tanto afectan a la ciudad y que pueden generar fenómenos de inversión térmica. Es decir, que en altura haya más temperatura que en el suelo. Algo que no es habitual. Por ejemplo, en La Picota puede haber un grado más que en la parte más baja de la ciudad. Y, lo normal, es que cada cien metros baje entre 0.6 y 1 grado.
_¿Qué provoca el cambio?
-La emisión de gases de efecto invernadero, propios de la industria y del parque automovilístico hace que la temperatura esté un poco desvirtuada al alza. Miranda es una isla de calor bastante acusada en relación con su entorno. Las zonas rurales de los extrarradios tienen de media 3,5 grados menos que la ciudad.
-La diferencia es importante.
- Sí, sobre todo tratándose de una población tan pequeña. No tiene parangón en ningún otro punto de España donde se hayan estudiado este tipo de fenómenos.
-Que halla 3,5 grados más que nuestro entorno ¿tiene aspectos positivos o sólo negativos?
-Aspecto positivo es el pensar que pasamos menos frío. Pero, en realidad, ese calor localizado es consecuencia de gases de efecto invernadero y no son buenos para la salud. Industria y tráfico se reparten al 50% la responsabilidad de esas emisiones.
-¿Qué se podría hacer para aminorar sus efectos?
-Hay distintas opciones. Una, por ejemplo, pasaría por crear espacios verdes, parques con árboles, ya que son lugares -al igual que en el río- en los que la temperatura baja de forma natural. Son islas de frescor porque los árboles absorben el dióxido de carbono. Por otro lado, no nos debemos olvidar de conservar lo que ya tenemos como el Monte de los Frailes o San Juan del Monte, que son el pulmón de Miranda.
Tendencia al alza
-Y para limitar las emisiones, ¿hay alternativas?
- Sí. El hecho de que la N-1 no atravesara la ciudad disminuiría bastante la generación de gases de efecto invernadero. En el caso del tráfico, creo que la zona azul también ha tenido que contribuir a reducir las emisiones en el centro. En el caso de la industria, habría que apostar por las mejores tecnologías para el filtrado de las chimeneas, el uso de combustibles ecológicos, etcétera.
-Nos queda mucho por hacer.
-Sí. Y lo cierto es que no podemos seguir creciendo a niveles de contaminación y ese parece que es el futuro hacia el que caminamos.
-De seguir así, ¿los 3,5 grados de diferencia podrían aumentar?
-Sí, subirían seguro. El hecho, por ejemplo, de que en unos años se implante una central térmica de ciclo combinado en Bayas seguro que va a hacer subir un poco más esa isla de calor. Habría que estudiarlo para decirlo con certeza, pero todo apunta a que así sería al aumentar las emisiones de gases de efecto invernadero.






