En su impugnación, el letrado de Patxi López y Rodolfo Ares insiste en que no hubo "ni voluntad ni ejercicio" de cometer ninguna ilegalidad y que, de hecho, no ha existido delito. En este sentido, entiende que la actuación de sus defendidos "no sólo fue legítima, sino que, además, se hizo dentro de la legalidad". En este sentido, recuerda que la entrevista fue avalada por una decisión de la Audiencia Nacional de fecha 5 de julio de 2006 "desestimando la pretensión de prohibir la reunión del día 6 de julio de 2006".
Asimismo, el escrito recuerda que el Tribunal Supremo, con fecha 13 de noviembre de 2006, desestimó la admisión a trámite de la querella interpuesta por Manos Limpias contra el presidente del Gobierno, el Consejo de Ministros, Patxi López y Rodolfo Ares, por entender que la reunión que se celebró en el Hotel Amara de San Sebastián no supone "delito para nadie". El recurso de apelación destaca que "no es conveniente que, sobre un mismo hecho, un tribunal entienda, rotundamente, que no es delito y otro, que pueda serlo".
Tanto López como Ares anunciaron su intención de recurrir el auto del magistrado instructor nada más conocer su decisión de transformar las diligencias previas en procedimiento abreviado, "lo que supone en la práctica el paso previo a la apertura de juicio oral". La impugnación subraya que se entrevistó "con tres personas físicas" en posesión de "derechos y libertades reconocidos en el ordenamiento jurídico", con "el único objetivo de pedirles su vuelta a la legalidad".






