Tanto el lehendakari como los dirigentes del PSE están siendo investigados por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco a raíz de la querella interpuesta por el Foro Ermua y de la denuncia interpuesta por Carmelo Barrio en nombre del PP, tras las reuniones que mantuvieron con representantes de Batasuna .
El pasado 28 de junio el juez instructor transformó las diligencias previas en procedimiento abreviado, paso anterior a la apertura del juicio oral, y pidió a las partes que se pronunciaran sobre esta posibilidad de llegar a juicio. En un escrito, la Fiscalía pide el archivo y sobreseimiento de la causa, la misma posición que ha mantenido hasta ahora en todo el proceso.
El fiscal entiende que los procesados actuaron "de manera acertada o desacertada desde el punto de vista político y social, en unos momentos especialmente delicados tanto para la sociedad vasca como española, con el firme propósito de intentar la consecución de la paz".
"Bastante dudoso"
Por otro lado, el ministerio fiscal considera "bastante dudoso" que se reunieran con Batasuna, entendiendo como tal a la formación ilegalizada, "dado que a todos los niveles se utiliza incluso a veces intencionadamente para crear confusión este término como sinónimo de izquierda abertzale".
Asimismo, la Fiscalía afirma que las reuniones convocadas por el PSE y el lehendakari "carecen 'a priori' de entidad delictiva" y, por tanto, de tipicidad penal, puesto que "no consta que el contenido de las mismas tuviera por objeto favorecer la acción delictiva del complejo terrorista dirigido por ETA sino todo lo contrario".
Del mismo modo, en su escrito la Fiscalía recuerda al auto de 13 de noviembre de 2006 del Supremo en el cual concluyó que no había delito en el hecho de reunirse con Batasuna y pide su aplicación a este caso






