
El encuentro, sumamente cordial, tuvo lugar en la casa del escritor que, a sus 101 años, parece haber rejuvenecido y se muestra mucho más relajado que hace unos meses, cuando estaba en plena efervescencia la celebración del centenario de su nacimiento.
«Quería que mi primer acto fuera esta visita a don Francisco Ayala, porque sabe lo mucho que lo estimo y porque con ello quiero simbolizar lo que deseo que sea este tiempo que pase como ministro: recoger la labor y el pensamiento de Ayala y avanzar en hacer algo más allá por nuestra cultura y por nuestro mundo artístico e intelectual», explicò el nuevo ministro.
Molina le dio tanta importancia a este encuentro que quiso tuviera lugar «antes» de reunirse en el palacio de la Moncloa con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a quien se iba a ver a continuación. «Seguro que le parece bien que haya visto primero a Ayala», consideró.
El nuevo ministro, que juró su cargo en la Zarzuela ante los Reyes y el presidente del Gobierno, quiso recordar luego a su familia, «republicana de muchas generaciones», en la toma de posisión en la sede del Ministerio de Cultura. «Muchas de las cosas que he hecho en la vida han sido por mi padre y mi abuelo; ahora, desde donde estén, verán que el tiempo que les arrinconó no ha sido baldío», comentó allí, antes de elogiar la labor de su predecesora, Carmen Calvo, al «reconstruir un ministerio que durante ocho años no ha existido, que se convirtió en una secretaría de Estado». Una tarea que, en su opinión, ha consistido en «recuperar la idea de cultura anterior al Gobierno popular» y entablar de nuevo relaciones con todos los artistas e intelectuales.
Carmen Calvo, por su parte, habló al despedirse del ministerio de «la dificultad que encuentra el político para equilibrar los intereses de los que generan la cultura y los ciudadanos». Ésta es una de las lecciones que, según dijo, ha aprendido en su etapa ministerial.
A su entender, «la política cultural no debe quedarse en las élites y en los gestos sino cumplir una función social».






