
LOS GANADORES
Los jardines del parque de La Florida se convirtieron de nuevo en un salón de belleza. Y los dueños de los perros, en improvisados estilistas. Todos los mimos eran pocos para que sus mascotas lucieran la mejor de las figuras. «Los últimos retoques son los más importantes», explicó el catalán Jordi, mientras insistía en colocarle un lazo a su preciado Chihuahua. Nadie se olvidó los materiales de peluquería en casa. Tijeras, maquinillas, peines, planchas, secadores... y hasta lacas especializadas en recogidos para mujeres se antojaron imprescindibles.
Abundancia de boxers
Procedentes de todas las comunidades y de diferentes países europeos, como Francia y Bélgica, imponentes boxers proliferaron en cada esquina del circuito. «Es la raza más presente, con 28 ejemplares», subrayó Fernández. No fueron los únicos animales que llamaron la atención por sus espectaculares dimensiones. «Para tener ese perro en casa necesitas una habitación entera», aseguró Lucía, al tiempo que señalaba a un bodtail. No en vano, el can dio en la báscula más de 40 kilos. Pero entre las 120 razas distintas que se dieron cita ayer en Portugalete los pequeños cachorros robaron las mayores miradas.
Son los preferidos por los amantes del mundo doméstico, ya que se adaptan mejor a las viviendas. Como, por ejemplo, los yorkshires. De apenas 20 centímetros de altura, su principal singularidad es la coquetería con la que se mueve. Con lazos rojos y brillantes en la cabeza y una melena lacia a ras de suelo, fueron el foco de atención. El duelo entre los mejores animales se libró en seis rings. La primera prueba consistió en un sencillo examen a cargo del jurado del concurso, formado por miembros de seis países, entre los que figuraron de Italia, Polonia y Bélgica. El siguiente ejercicio incluyó una carrera junto a sus dueños. La morfología, la movilidad y la estética de los ejemplares fueron las características más valoradas a la hora de inclinar la balanza a favor de los ganadores.








