En cambio, otra de las 'sensibilidades' de la formación nacionalista, la más cercana a Joseba Egibar y al Gipuzku buru batzar, se declara abierta a ir algo más allá y, además del diálogo, aboga por favorecer su presencia en el trabajo diario, pasando por encima de la Ley de Partidos. De fondo queda la carrera por la presidencia de Sabin Etxea y las elecciones internas, que se deben dirimir el próximo mes de noviembre.
La fractura quedó en evidencia ayer con la salida a la palestra del portavoz del EBB, Iñigo Urkullu, para enmendar unas declaraciones del recién investido diputado general de Guipúzcoa. Markel Olano aseguró el viernes al tomar la makila que mantendrá «relaciones» con los representantes de la candidatura aeneuvista proscrita y reiteró el sábado, como informó este periódico, que celebrará una reunión esta semana con la izquierda abertzale para concretar cuál será su papel en la principal institución de este territorio. El regidor guipuzcoano insistió en que la lista de Acción Nacionalista fue «injustamente ilegalizada» y se mostró convencido de que, desde su puesto, debe «estructurar un diálogo permanente» con esta formación.
El análisis y la promesa de Olano choca frontalmente con el criterio que defiende la dirección jeltzale. «Hablar no significa que vayamos a dar cauce de participación (a ANV) en aquellos casos donde legalmente no es posible», sintetizó Urkullu en una entrevista en 'Radio Nacional'. El portavoz nacionalista quiso dejar patente la que debe ser aceptada como doctrina del partido: «hay que hablar y dialogar con todos». Una máxima en la que, «por coherencia», debe incluirse a los representantes de Acción Nacionalista. Pero nada más allá. No hay hueco institucional, sostiene la dirección de Imaz, para aquellas planchas que los jueces han visto como continuadoras de Batasuna.
Presión de los radicales
El EBB pretende cerrar las filas en un momento especialmente complicado para el PNV, bajo el punto de mira de ETA y enfrentado con la formación de Arnaldo Otegi por su papel en el proceso de paz y su alineación con las tesis de José Luis Rodríguez Zapatero. La cúpula jeltzale quiere, además, que no se repitan situaciones como las vividas en los ayuntamientos vizcaínos de Ondarroa y Mendexa donde la presión radical ha llevado a los ediles nacionalistas a no tomar posesión de sus cargos, desobedeciendo incluso las directrices marcadas desde Sabin Etxea. En ambos casos, los votos nulos -atribuidos a ANV- superaron a las papeletas de la lista con más apoyos y deberá ser ahora una gestora promovida por la Diputación la que tome las riendas de la gestión municipal.
A este debate se sumó ayer de forma indirecta el líder del PNV en Álava. Iñaki Gerenabarrena defendió, en una entrevista en 'El Mundo', la posibilidad de que su grupo llegue a acuerdos con los cuatro junteros aeneuvistas porque en este territorio sus «votos son tan válidos y legales como los de cualquier otro». «Lo haremos en algunos casos», subrayó el presidente del Araba buru batzar. «Yo lo he dicho siempre, no hay ningún problema para hablar con ANV, para llegar a acuerdos con ANV, ni para poder consensuar mil temas con ellos. Y estoy seguro de que lo haremos en algunos casos, pero en este momento concreto no es uno de los jugadores importantes dentro del terreno de juego», insistió en referencia a que la formación abertzale pueda apoyar al candidato jeltzale como diputado general. Gerenabarrena subrayó, no obstante, que no se puede «despreciar» a los representantes de Acción Nacionalista.
Las divergencias dentro del PNV también merecieron un análisis por parte del PSE. El secretario de Organización de los socialistas vascos, Rodolfo Ares, acusó a Olano de cometer una «irresponsabilidad» y un «terrible error» por querer dar voz en Juntas de Guipúzcoa a la candidatura ilegal de la izquierda abertzale. «Es evidente que hay una grave contradicción entre lo que el señor Olano está defendiendo y lo que defiende la dirección de su partido, que lo que quiere es que se cumpla la legalidad y, por lo tanto, los concejales puedan tomar posesión de su responsabilidad en los municipios», resaltó antes de reiterar que el nuevo diputado general da la sensación de «no entender nada de lo que es una democracia».






