
PROGRAMA PARA HOY
La IV Concentración de Motos Lambretta, organizada por el Club Lambretta Eibar dentro de las fiestas del barrio eibarrés de San Cristóbal, arrancó en Untzaga a primera hora de la mañana. Poco a poco se fueron acercando a la plaza curiosos y participantes a bordo de sus máquinas. En total los participantes fueron cerca de un centenar llegados de distintos puntos del País Vasco, así como de Salamanca, Burgos, Pamplona, Madrid, Girona o Santander. En esta ocasión, a diferencia de otros años, no asistió ningún aficionado extranjero. «Esta es la locura feliz de todos los años», explicó ayer uno de los organizadores de la concentración mientras intentaba poner orden entre los que iban llegando a Eibar.
Cada año la concentración motera de Lambrettas va ganando adeptos. Tal vez por la fiebre 'revival' de la moda o por querer recuperar el pasado fabril de la villa, los aficionados a estas motos son cada vez más numerosos. «Estamos asustados porque ahora las Lambrettas se han disparado de precios. No hay motos a la venta y la gente está loca por poder comprar una», explicó ayer Cristóbal Rojo, uno de los organizadores. «Nosotros lo que intentamos es recuperar las motos y que se queden en Eibar. Es más, cuando vamos a algún sitio y vemos una Lambretta pagamos lo que sea por ella, para que venga a Eibar y que sea alguien de Eibar la que la restaure y la tenga», explicó Rojo.
Seis mil euros
Esta 'locura' ha hecho que la ley de la oferta y la demanda en el mundo de las Lambrettas se dispare. «Una Lambretta a principios del año 2004 era chatarra y te podía costar unas cinco mil pesetas. Ahora una Lambretta restaurada, depende del año que sea, puede pasar de los tres mil euros. Y ya los modelos especiales podemos estar hablando de los seis mil euros. Hay especulación», afirmó Cristóbal Rojo. ¿Causas de esta 'locura'? Muchas. Por ejemplo, en 2004 TVE realizó un programa sobre las Lambrettas eibarresas y muchos se dieron cuenta que tenían, ahí, en un rincón, la Lambretta que había conducido su padre. Pero la labor del Club Lambretta Eibar también ha contribuido en dar una nueva vida a estas motos. ¿Pero qué tiene de especial una Lambretta? «La nostalgia, el recuerdo. Es sencilla y muy agradecida. Exclusiva».






