
Los pescadores exigen que, durante la veda, se les conceda una cuota al menos para pescar las anchoas adultas que, según sus argumentaciones, morirán de todas formas de forma natural en unos meses. Además, rebaten las conclusiones técnicas de los expertos que aseguran haber constatado que el caladero del Golfo de Vizcaya no ha conseguido regenerarse desde que se prohibió la pesca hace un año.
Él Comité Científico, Técnico y Económico de la Pesca sobre el estado de esa especie, que servirá de base a las negociaciones que mantendrán la Comisión Europea, Francia y España sobre el futuro del caladero recomendó el pasado día 29 mantener la veda de la anchoa al menos por un año, hasta julio de 2008.
Por su parte, el ministro francés de Agricultura, Michel Barnier, anunció el jueves que va a pedir a la Unión Europea que autorice una reapertura de la pesca y adelantó que va a detallar sus propuestas en una carta dirigida al comisario europeo de Pesca, Joe Borg. El responsable francés del ramo, que dijo haber lanzado su iniciativa tanto ante Borg como ante su homóloga española, Elena Espinosa -España tenía el 90% de la cuota de anchoa en el Golfo de Vizcaya-, aseguró que les había mostrado «su total disponibilidad para encontrar una salida favorable al conflicto».
Sin embargo, esta «disponibilidad» podría estar condicionada a la promesa que ha hecho a los pescadores franceses de «no dejar de hacer ningún esfuerzo por defender sus intereses profesionales».






