Para llegar a la final se ha encontrado con un cuadro francamente difícil (Fish, Eschauer, Soderling, Youzhny, Berdych, Djokovic), además de que la constante lluvia londinense le ha amargado la vida durante todo el torneo. Los 4 torneos de Grand Slam se juegan a cinco sets, que es una auténtica salvajada, pero por lo menos permiten una jornada de descanso entre partido y partido. Pues Rafa estuvo 4 días para terminar su partido con Soderling, incluido el retraso por el absurdo descanso semanal del domingo. Esto ha hecho que no le quedasen días libres y que haya jugado sin jornada de descanso dieciseisavos, octavos, cuartos, semifinales y hoy la final.
Pues, aún teniendo casi todo en contra, Rafa está en la final. La verdad es que este chico tiene algo especial y no deja de sorprendernos. Ha vuelto a mostrar una fuerza mental descomunal: ha sabido aguantar todos los parones por la lluvia sin desconcentrarse, ha levantado partidos que los tenía casi perdidos, ha sabido ganar los puntos clave con exhibiciones de tenis de auténtica calidad, y ha marcado el terreno ante el resto de jugadores demostrando que no sólo es un jugador de tierra.
Es evidente que ha hecho un esfuerzo importante por adaptarse a la hierba y poco a poco va incorporando golpes cortados además de que ataca mejor a la bola, pega algo más plano y sube más a la red. A esto hay que añadir su meteórica velocidad, su maratoniana resistencia y la profundidad habitual de sus golpes. Menos mal que su juego no es para jugar en hierba, llega a serlo y no sé qué pasaría
En su semifinal de ayer, por fin Rafa tuvo un poco de suerte, y el abandono de Djokovic le ha permitido descansar y preparar como es debido su segunda final de Wimbledon consecutiva. Aún así, para ganar a Federer en hierba tendrá que jugar perfecto. El suizo se mueve en Wimbledon como pez en el agua: Saca bien, juega rápido, variado y resta de forma increíble. Ha ganado aquí los últimos 4 años y hoy puede igualar el récord de mi admirado Bjorn Borg de 5 victorias consecutivas.
Lo tiene difícil Rafa. Pero también era difícil que llegase a la final.







