
El acto ha contado con la presencia del secretario general del Partido Popular del País Vasco, Carmelo Barrio, el presidente del PP de Alava, Alfonso Alonso, y el teniente de alcalde del Ayuntamiento de Vitoria, el socialista Juan Carlos Alonso. Cerca de dos centenares de personas, entre los que se encontraban los padres de Miguel Angel y María del Mar, han seguido las distintas intervenciones.
María del Mar Blanco ha pronunciado el discurso central del acto y ha reconocido sentirse emocionada al comprobar que "el referente de Miguel Angel sigue vivo diez años después. Y es que no puede ser menos, no puede ser que podamos olvidar lo que supuso el secuestro y asesinato de mi hermano, el espíritu de Ermua. Es imposible que nadie se permita olvidar todo lo ocurrió y, sobre todo, todo lo que conseguimos y avanzamos".
"Legado de firmeza"
"Para la derrota de ETA es necesario aplicar los dos pilares esenciales del espíritu de Ermua: recuperar las grandes movilizaciones cívicas y democráticas, único instrumento que tenemos los ciudadanos para enfrentarnos a los totalitarios, y recuperar el consenso entre los principales partidos políticos. Es la única vía en la que todos estaremos unidos y nos permitirá enfrentarnos sin miedo a los totalitarios", ha concluido.
María del Mar Blanco ha dado lectura a una declaración elaborada con motivo del décimo aniversario del asesinato de Miguel Angel en la que se critica "la política de diálogo y entendimiento con ETA" del Gobierno del PSOE y "el regreso de ETA a las instituciones", y se reclama a Zapatero que reconstruya la unidad mediante la recuperación del Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo.






