
Al fin y al cabo, el mercado estival acaba de abrirse y en la agenda del TAU aún quedan asuntos pendientes y prioritarios. En primer lugar, la rescisión del contrato de 'Boza' Maljkovic. Después, el fichaje de un nuevo entrenador. Hasta que estas dos cuestiones capitales para la planificación deportiva futura se resuelvan Prigioni y el Olympiacos tendrán que esperar.
Según fuentes autorizadas de la entidad helena consultadas por este periódico, el pretendiente del base baskonista anda aún entre tinieblas y se prepara para unas conversaciones enconadas. «Esperamos que Prigioni venga al Olympiacos, pero sabemos que no será nada fácil», se asume desde el vigente subcampeón de la Liga griega.
La parte compradora se mantiene el «respeto hacia un jugador que tiene contrato en vigor», así como la complejidad de la operación. El contrato del base argentino carece de una cláusula de rescisión fija, detalle que no ofrece otra salida que el diálogo. «Pablo Prigioni es un gran jugador y sabemos que van a ser unas conversaciones difíciles», asumen las fuentes del Olympiacos.
Indefinición
Si bien los primeros contactos entre los clubes ya se han producido, la ansiedad viste de rojo en este caso. El Baskonia mantiene el silencio respecto a su disposición a poner un precio a Prigioni, a pesar de que el jugador y el equipo que le pretende hayan dejado clara su postura. El primero quiere satisfacer una solicitud preferencial de su técnico Pini Gershon y el segundo aspira a un contrato millonario y duradero recién cumplidos los 30 años. Para el entrenador hebreo la veteranía de Pablo Prigioni es un grado, casi tanto como su visión preclara del baloncesto. Con su habitual carácter vehemente, Gershon ha exigido a la secretaría técnica del Olympiacos la contratación del baskonista para darle la batuta principal la próxima temporada, mientras se estudia la marcha de su actual timonel estadounidense Scoonie Penn.
Y a pesar de los anhelos del club griego, el Baskonia aún no toma partido. «Al no haber una cláusula en el contrato de Prigioni, queremos hablar con el TAU para saber cuánto quieren por el jugador. Pero antes, queremos saber si el club quiere venderlo o no. Ese punto aún no está claro», explican en el Olympiacos.
El mutismo baskonista responde a una estrategia de mercado, pero también se explica a la luz de la indefinición deportiva. La vacante en el puesto de entrenador condiciona el resto de variables. A este respecto, fuentes cercanas a Maljkovic insisten en una pronta resolución de su contrato con el TAU mediante el pago de una indemnización económica. Cuando el nuevo inquilino del banquillo azulgrana acceda al cargo, su opinión también pesará en el futuro de Prigioni.










