
El máximo responsable de las fuerzas de Seguridad aseguró que Ekaitz Aguirre, Aingeru Cardaño y José Antonio Aranibar pretendían entrar a España por la frontera con Navarra para atentar. Insistió en la inmediatez del atentado porque en el interior de la Citroën Berlingo se encontraran 140 kilos de cloratita ya elaborada, un explosivo que «vive poco tiempo, por lo que estábamos ante un coche que iba a explotar probablemente ayer (por el martes) u hoy por la mañana (por este miércoles)».
Los servicios de Información de la Guardia Civil, que colaboraron en la desarticulación de este comando, sospechan que el objetivo era un alto cargo de Navarra o Madrid. Como ayer desveló este periódico, los terroristas iban a utilizar una carga tres veces más potente que la de un coche-bomba habitual para romper el blindaje de un vehículo.
Vehículo oficial
Pérez Rubalcaba dijo que Interior desconoce dónde iba a tener lugar el atentado y cuál podría haber sido su víctima, pero dejó entrever que los terroristas podrían haberse fijado como propósito atacar un vehículo oficial. Subrayó que los activistas iban a activar la furgoneta-bomba con un cable detonante -y no con un mando a distancia- con el fin de eludir los inhibidores de frecuencia que portan los vehículos oficiales.
El ministro recordó que los agentes galos encontraron en la camioneta dos detonadores -uno para activar el artefacto y otro de seguridad-, lo que hace pensar que los 140 kilos de cloratita iban dirigidos a «una sola bomba, a una sola furgoneta-bomba».
Pérez Rubalcaba, en su primera comparecencia pública tras los dos últimos golpes a ETA en Francia, se felicitó por la relevancia de los activistas capturados el martes en Saint Jean Pied de Port y ayer en la periferia de París.
Respecto a esta última operación policial, el ministro del Interior pudo dar el nombre de uno de ellos, Iker Beristain Gutiérrez, reclamado por el Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, del que es titular Baltasar Garzón.
Felicitación
El titular de Interior felicitó a la Guardia Civil y a la Policía francesa por haber evitado un atentado que pretendía víctimas mortales y mostró su satisfacción por las cinco operaciones antiterroristas realizadas en España y en el extranjero desde que ETA formalizó su ruptura del alto el fuego el pasado 5 de junio.
En este sentido, Rubalcaba resaltó que la colaboración entre Madrid y París ya impidió la entrada de un primer comando «que presumiblemente iba a entrar en España»; que, después, la Guardia Civil localizó un coche en Ayamonte con explosivos y que dos presuntos etarras fueron detenidos en Canadá.
Respecto a esta última operación, destacó que los dos arrestados, Víctor Tejedor e Iván Apaolaza, se disponían a viajar a Francia al parecer para integrarse en la estructura de la banda en ese país cuando fueron detenidos con información del Centro Nacional de Inteligencia (CNI).






