"Estamos hablando -explicó- de que en los atentados de Al-Qaida hay una intención de hacer daño y actuar indiscriminadamente contra la población civil", como se ha visto "claramente" en Yemen, mientras que en el caso de la T-4 (que rompió el alto el fuego permanente de ETA y en el que murieron dos súbditos ecuatorianos), "es evidente que ésa no era la intención ni fue lo que ocurrió", recalcó.
Reiteró que Batasuna mantiene "una posición contraria al uso de la fuerza de manera indiscriminada tomando como objetivo a la sociedad civil", algo que, según aclaró, "en absoluto es incompatible con denunciar el papel que el imperialismo patrocinado por las fuerzas policiales, militares y políticas de los Estados Unidos está jugando en los países árabes y especialmente en Afganistán e Irak".








