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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Martes, 29 mayo 2012

Mundo

amenaza terrorista en reino unido
Los suicidas del aeropuerto de Glasgow pueden ser los terroristas de Londres
Alarmas frecuentes y trastornos en aeropuertos británicos por la sospecha de nuevas bombas
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Los suicidas del aeropuerto de Glasgow pueden ser los terroristas de Londres
Mohamed Asha, con su hijo en brazos, su madre y su esposa. / AP
La investigación, en el triple atentado islamista de la semana pasada en Reino Unido, trabaja con la hipótesis de que los dos ocupantes del vehículo conducido en llamas, el sábado, contra la terminal del aeropuerto de Glasgow habrían colocado también las bombas en el centro de Londres, en la madrugada del viernes.

La investigación avanzó ayer con la detención de un médico en Australia, que había trabajado antes en en NHS británico, el Servicio Público de Salud. Los ocho arrestados hasta el momento son médicos o personal sanitario de origen árabe que estudiaban o ejercían la medicina en diferentes lugares de Reino Unido.

Los colegas de Bilal Abdula, el doctor formado en Bagdad, que fue detenido poco después del atentado de Glasgow como uno de los dos supuestos ocupantes del vehículo estrellado voluntariamente contra la terminal, afirmaron ayer que su personalidad era conflictiva.

Trabajaba en el hospital Royal Alexandra, en Paisley, cerca de Glasgow, como interino. Sus colegas dicen que Abdula iba a ser objeto de un proceso disciplinario por el continuo incumplimiento de sus obligaciones laborales. Uno de sus colegas decía ayer que lo más característico del ahora detenido era su falta de «fiabilidad». Se le llamaba con urgencia y no respondía. Pasaba las horas supuestamente laborables ojeando sitios de Internet en el ordenador. No acudía regularmente a su turno o acudía tarde al trabajo.

Es ahora interrogado en la comisaría de Paddington Green, mientras el otro ocupante del vehículo, que no ha sido identificado, está siendo tratado de quemaduras muy graves en el hospital Royal Alexandra. Médicos del centro sanitario dicen que sus posibilidades de sobrevivir son escasas.

Vecinos del barrio en el que residían, en Houston, cerca de Glasgow, hablan de dos personas que no hacían ningún esfuerzo para relacionarse con su entorno. Utilizaban varios vehículos y eran visitados por otros amigos.

Otros detenidos habrían sido identificados en la investigación de la Policía porque los teléfonos móviles utilizados en los atentados fallidos de Londres registraban llamadas en las horas precedentes a los atentados.

Amigos o red

Entre ellos, el jordano Mohamed Asha y su mujer, Marwaj Dana. Él es un joven neurólogo y ella una asistente de laboratorio. Su familia y asociados en Aman afirman que son inocentes, que no son extremistas. Él había recibido becas como un estudiante avanzado y sus colegas de trabajo o sus vecinos en Newcastle-upon-Lyme, donde vivían con su hijo de dos años, dicen que eran una pareja muy tranquila y muy callada. Él es retratado como una persona competente y discreta, que vestía ropas occidentales. Ella llevaba velo.

Dos detenidos en Paisley, cerca del hospital Royal Alexandra, no han sido identificados, pero informaciones de los medios indican que se trata de dos hombres de origen árabe que trabajaban en el hospital. Un séptimo detenido en Inglaterra, concretamente en Liverpool, es de origen indio, procedente de Bangalore. También trabajaba como médico en un hospital local.

Y ayer la Policía australiana detuvo en el aeropuerto de Brisbane al doctor Mohamed Hanif, de 27 años. Estaba en el aeropuerto para emprender vuelo -con billete sólo de ida, según medios australianos- a India, de donde procede, también de Bangalore. Antes de su marcha a Australia, en 2006, había trabajado en el mismo hospital que el detenido en Liverpool.

La combinación de militantes islamistas y médicos con apariencia y conducta convencional ha provocado todo tipo de especulaciones en Reino Unido. ¿Se trataría de una red terrorista que envía a sus miembros a formar una 'célula durmiente' en hospitales británicos? ¿O más bien un grupo reducido de militantes ha mantenido contacto antes de perpetrar sus atentados con colegas profesionales con los que compartían alguna afinidad religiosa o política?

Ayer, otras dos personas fueron detenidas en Blackburn, cuando una llamada del público advirtió a la Policía de que una empresa especializada había entregado en el domicilio de los detenidos su pedido de varias bombonas de gas. Pero la Policía no ha confirmado que esos arrestos -practicados bajo la ley antiterrorista- tengan relación con los atentados.

En Glasgow, equipos de desactivación tuvieron que llevar a cabo la explosión controlada de un vehículo en el aparcamiento de una mezquita. En Londres, en el barrio de Hammersmith, se procedió a la explosión controlada de unos extintores de incendios abandonados en la calle. No hay confirmación de que ninguno de estos incidentes esté relacionado con el terrorismo islamista.

Trastornos

La alarma sobre la posibilidad de nuevos atentados causó ayer nuevos trastornos en los aeropuertos. Si el martes fue detenido un hombre en el aeropuerto de Stansted, que dejó una bolsa abandonada y provocó una parcial evacuación de la terminal de pasajeros, ayer le tocó el turno a la terminal 4 del aeropuerto de Heathrow, donde aterrizan y despegan buena parte de los vuelos intercontinentales. De nuevo la alarma fue causada por un paquete sospechoso.

Tanto el aeropuerto de Glasgow, como el de Stansted como el de Heathrow son propiedad de la empresa española Ferrovial.

La terminal de Heathorw fue parcialmente evacuada, se suspendieron más de cien vuelos y hubo retrasos. Los pasajeros que estaban en la terminal tuvieron que esperar en la calle. Hubo cortes en el transporte suburbano a la terminal y el mal tiempo, en un día inestable, con esporádicas lluvias torrenciales y truenos, contribuyó al trastorno general.
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