
Ali Abdala Saleh ha sido presidente de Yemen desde su unificación en 1990, y también lo fue de 1978 a 1990 de Yemen del norte. Saleh ha tratado de modernizar el país y ha colaborado estrechamente con Washington en la lucha antiterrorista, hasta el punto de que la Administración Bush ha calificado a este país de «socio importante en la lucha global contra el terrorismo». El secuestro de turistas occidentales ha sido moneda corriente durante los últimos años. Los viajeros han caído unas veces en manos de tribus y otras en manos de rebeldes, y han sido utilizados para obtener del Gobierno concesiones de todo tipo.
Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, el presidente Saleh llevó a cabo una vasta operación militar destinada a combatir a los grupos islamistas relacionados con Al-Qaida que se entrenaban impunemente en Yemen.
En diciembre de 2002 un buque de la armada española detuvo brevemente a un barco que transportaba cohetes 'scud' desde Corea del Norte a Yemen. Dos días después el barco pudo continuar su singladura sin que se le confiscaran los cohetes. En el mismo mes se produjo un atentado contra ciudadanos estadounidenses que trabajaban en un hospital, cuando los islamistas mataron a tres norteamericanos.
Objetivos difíciles
Un atentado especial fue el que se perpetró contra el petrolero francés 'Limburg', el 6 de octubre de 2002, un suceso que muestra la capacidad de los islamistas para golpear objetivos difíciles. El ataque se produjo mediante un bote trufado de explosivos que estalló junto al buque cisterna, que desalojó más de 90.000 barriles de crudo al mar y causó la muerte a uno de los miembros de la tripulación.
Pero el atentado más espectacular contra intereses occidentales tuvo lugar un año antes del 11 de septiembre de 2001 -el 12 de octubre de 2000- cuando dos suicidas de Al-Qaida adosaron una bomba al destructor 'USS Cole', anclado en el puerto de Adén. La bomba impactó en un costado del buque y causó importantes daños materiales. La tripulación consiguió evitar que el barco se hundiera, pero no la muerte de 17 marines, que en ese momento se disponían a almorzar. El 31 de diciembre de 2002, un radical islamista asesinó en un hospital del sureste del país a tres misioneros estadounidenses.
Pero la primera irrupción de lo que hoy es la organización que dirige Bin Laden en Yemen se produjo en 1992. Esa noche estallaron bombas en dos hoteles de Adén, donde junto a turistas y hombres de negocios occidentales se alojaban un centenar de marines.
Ciertas zonas remotas de Yemen son inseguras para los turistas debido a que el Gobierno no ejerce una autoridad real allí donde el sentimiento tribal es todavía muy agudo. Sin embargo, el exotismo de este país de 22 millones de habitantes y una superficie ligeramente superior a la de España hace que cada año tenga más visitantes.
Unificación
El Yemen actual se estableció en el año 1990, cuando el norte y el sur acordaron la creación de un único país, una solución que no satisfizo a todos y que ocasionó incidentes violentos, especialmente en el sur, donde se produjo una rebelión que acabó siendo abortada. A diferencia de la abundancia en que viven sus vecinos de Arabia Saudí, Yemen, que carece de petróleo, es el país más pobre de Oriente Próximo. La penuria se deja ver en los cuatro puntos cardinales y es muy acusada en las regiones más apartadas.
El problema político más grave del país se deriva de la existencia de una nutrida minoría chií en el norte -el 42% de la población- que repetidamente ha tratado, mediante la violencia, de establecer un Estado independiente y apartarse de la mayoría sunní predominante en el sur.
Mientras el sur sunní se siente marginado, muchos chiíes consideran que por razones religiosas constituyen una entidad propia que debe traducirse en una entidad política. Recientemente los combates entre chiíes y las fuerzas gubernamentales han causado centenares de muertos.
La ley de la república emana del Corán y ninguna norma puede contradecir al libro revelado al profeta Mahoma en el siglo VII. A pesar de ello, los yemeníes son más tolerantes que los saudíes con los extranjeros y les permiten beber alcohol.






