
El avance de Bancaja se produce en un momento de convulsión para Iberdrola, que vive una guerra por su control. Como es sabido, la constructora comandada por Florentino Pérez desembarcó en el grupo con el objetivo de fusionarlo con Unión Fenosa, del que posee un 40%. Pero el presidente de la empresa energética, Ignacio Sánchez Galán, rechaza este proyecto y ha apostado por crecer mediante compras en el extranjero. Primero fue el acuerdo de adquisición de Scottish Power por 17.100 millones y luego el de Energy East, por 3.400.
Debido a este conflicto, las recientes incorporaciones al accionariado se han interpretado como una muestra de apoyo a uno u otro bando. Así, la entrada en escena del vicepresidente de Suez, Albert Frère, con la compra del 5% -ahora se ha diluido al 4,6%- se considera un eventual respaldo a ACS para intentar tomar el poder en la compañía. Por contra, la llegada de inversores como Alicia Koplowitz o Nicolás Osuna se enmarca en la facción afín a Galán.
La BBK también ha cerrado filas en torno al presidente de Iberdrola al aprobar en el consejo las últimas compras llevadas a cabo, a pesar de que las ampliaciones de capital realizadas para su financiación han diluido su participación. La caja vizcaína tiene dificultades para incrementar su presencia.
Espaldarazo a la gestión
El reforzamiento de Bancaja se entiende, asimismo, como una espaldarazo a Galán y su estrategia de crecimiento en el exterior. No obstante, la entidad evitó pronunciarse sobre este asunto y justificó su inversión en que con ella «se convierte en uno de los principales accionistas de referencia de la mayor eléctrica de España», que además es la «principal suministradora y distribuidora en la Comunidad Valenciana». Entró en Iberdrola en 2003 con un 1% y no ha parado de ampliar este porcentaje.
Bancaja dispone de una holgada situación financiera después de ingresar unas plusvalías de 550 millones con la venta de su paquete en Metrovacesa. De hecho, ayer explicó que su operación en Iberdrola le permite aprovechar ventajas fiscales por reinversión, con un impacto positivo de 70 millones.
La eléctrica vasca acogió con satisfacción el movimiento de Bancaja, dado que la Comunidad Valenciana es su principal mercado en España. Los vínculos con esa región se ha estrechado por su inversión en la Copa de América.
Por otro lado, Iberdrola repartió ayer un dividendo complementario de 0,593 euros por título. ACS habrá recaudado unos 81 millones por este motivo. Los accionistas que se han acogido al tercer plan de reinversión para esta remuneración, lanzado por la compañía el 6 de junio, recibirán títulos a un precio de 40,74 euros.
Endesa también repartió ayer dividendos -1,14 euros por título-, que Enel y Acciona descontarán del precio de su OPA, como habían anunciado. Así, ofrecen ahora 40,16 euros por acción.






