
El director reconoció sentirse «afortunado» por contar con las «estrellas españolas» Penélope Cruz y Javier Bardem, así como con el resto de actores españoles, que confesó no conocer aunque los ha visto «en películas en Nueva York». También tuvo palabras de felicitación hacia el «fantástico» director de fotografía Javier Aguirresarobe, quien le ha acompañado en la búsqueda de localizaciones.
Para el neoyorquino, «es un reto» rodar en un país en el que no se habla su idioma. Recordó que recibió clases de castellano cuando era niño, «pero no prestaba atención». Allen aseguró que rodar esta película «es un sueño convertido en realidad». La cinta, aún sin título, tendrá como localizaciones Barcelona, Asturias y Nueva York. Su presupuesto es de 12 millones de euros. En el reparto, Javier Bardem, Scarlett Johansson, Penélope Cruz, Patricia Clarkson, Lloll Bertran, Abel Folk, Joel Joan y Lluís Homar.
La presentación de la película en un hotel de Barcelona incluyó parlamentos institucionales, no en vano tanto el Ministerio de Cultura -con amortización directa en taquilla-, la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona participan en el rodaje. La ministra Carmen Calvo destacó la «fortuna extraordinaria» de que Allen ruede en Barcelona ya que se trata de uno de los «grandes cineastas de nuestra época, capaz de hacer filosofía en su cine y mostrar lo imperfectos que somos».
Gran expectación
Calvo dijo que el hecho de que Woody Allen ruede en España es síntoma de que «el nivel técnico y artístico del país es bueno». La ministra le comparó con Pedro Almodóvar y dijo que ambos son capaces de crear «obras muy profundas, aunque puedan parecer ligeras». El conseller de Cultura, Joan Manuel Tresserras, se refirió a la «gran expectación» por el rodaje, muestra de «admiración y excepcionalidad» del cineasta.
El productor de la película, Jaume Roures, subrayó que Allen liga el cine europeo con el norteamericano. Aseguró que el tipo de películas del neoyorquino sigue la línea iniciada por la productora Mediapro. La presentación de la película reunió a unos 200 invitados del mundo político, cultural y económico catalán.






