Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Martes, 14 febrero 2012

Cultura

A PROPÓSITO
Juicio
Vota
0 votos

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
El gran añorado Marcello Mastroianni iba cumpliendo años y haciendo películas sin dejar nunca de ser grande, insuperable. Para el actor, aseguraba cuando ya había pasado con creces la juventud, «la vejez es una condena sin derecho a recurso». Otro célebre de la escena mundial en muy diferente sentido, más acorde con el real teatro del mundo, León Troski, no acertó en todo lo que dijo y predijo pero sí lo hizo declarando que la vejez «es la cosa más inesperada de todas las que le suceden al hombre». E incluso en plena vejez pueden suceder las cosas más inesperadas que superen a todo lo acumulado como inesperadamente horrendo en décadas de experiencia, de vivencias, propias o ajenas.

Mañana se celebra un juicio en la Audiencia Provincial de Pontevedra. Por robo y violación el pasado año a una anciana que pasaba de los de 90. ¿Cómo puede esperar que le suceda algo así una mujer de casi un siglo que cavila minuto a minuto del día con la firmeza de que está recorriendo débilmente los últimos pasos de su vida? Es demasiado fuerte. A esta viejita no le queda ni tiempo, cuando el tiempo puede ser el olvido, la sutura de las cicatrices, o un pálido velo para llegar alguna vez a superar el trauma. Vive de recuerdos y los últimos que lleva consigo, y allí estarán cuando sus párpados se cierren, son atroces.

La nonagenaria no sabía si viviría para declarar ante el juez, ni se estaría en su cabales por su elevada edad y grabó en un vídeo con gran entereza el relato pormenorizado de lo sucedido, en el que cuenta con pelos señales todo lo que ocurrió tras aquel instante maldito en que abrió la puerta a un joven. Tan inesperados eran los hechos que denunció después la abuela violada que en un primer momento la reacción del pueblo fue de incredulidad, no se daba crédito al inesperado horror de los hechos. Si la víctima, Elisa Santamaría, acude hoy al juzgado, su abogada en prevención ha solicitado un biombo que la separe del acusado. Es irrefutable, como dijo el clásico, que siempre vieron muchos males los que mucha edad vivieron. Pero hay miradas que los ojos cansados, con las pupilas dilatadas de espanto, son incapaces de resistir.
Vocento
SarenetRSS