
LOS GANADORES
Sobre una mesa de madera 'estilo americano', los rivales de cada categoría comenzaron a echar pulsos hasta llegar a la gran final. «Este deporte procede de Estados Unidos. Allí está muy extendido e incluso se hacen grandes apuestas». La tensión se palpaba en el ambiente y más de un participante tuvo que respirar hondo para descargar adrenalina. «¿Tranquilo y relaja músculo! Eutsi gogor!» -agarra fuerte- vociferó un espontáneo del público. «Muchos piensan que con trabajar el bíceps en el gimnasio es suficiente, pero hay que saber hacer fuerza para vencer la resistencia del contrario hasta hacerle doblar el brazo», dice el jurado.
La idea surgió de un grupo de amigos con ganas de hacer algo original en las fiestas patronales de Zarrabenta. «En los bares de estos pueblos es frecuente echar unos pulsos», comenta Ibon Agirre, organizador del campeonato.
La final más reñida la disputaron el elorriotarra Aitor Cabezas y el forutarra Jon Gorospe. El juez tuvo que declarar nulos varios asaltos porque infringían varias normas. «El adversario no puede tocar con los pies las patas de la mesa, ya que se impulsa y adquiere más fuerza», puntualizó Pereira. Las contrincantes femeninas fueron las más aplaudidas. «Me he presentado por casualidad porque acompañaba a mi novio, Aitor Cabezas, y al final ambos hemos ganado», reconoció Lorena Porras. El éxito de la convocatoria ha animado a los organizadores a «recuperar este deporte rural».








