Los cambios se han dejado sentir en la calidad del nuevo empleo suscrito cada mes pero también de manera muy moderada. Antes de la reforma, de cada 100 contratos creados, sólo nueve eran indefinidos, ahora esta proporción ronda el 13%.
El ministro de Trabajo, Jesús Caldera, insiste en los positivos resultados obtenidos. Las cuentas de su departamento dan dos millones de contratos indefinidos desde el 1 de julio y un aumento del 41% del empleo indefinido en el último año.
Los sindicatos y la CEOE también valoran el efecto de la reforma, pero con distintos matices. UGT mantiene que el mercado laboral empieza a mostrar una tendencia positiva hacia la reducción de la temporalidad. CC OO no es tan optimista y opina que los resultados se han quedado cortos. La patronal señala que los cambios estaban en la dirección correcta puesto que han permitido mejor empleo sin afectar la creación de puestos de trabajo.






