20 vecinos del barrio bilbaíno de Monte Caramelo se amotinaron en un autobús de la línea 58 el viernes por la noche para exigir que el servicio llegase hasta la última parada, tras la decisión de los responsables de Bilbobus de recortar el recorrido por la masiva afluencia de público al Bilbao Live Festival. Según José Manuel Mera, residente en el barrio, «a las cuatro de la tarde decidieron que el autobús sólo llegase hasta el cruce de Altamira con Kobetamendi», una medida que los vecinos achacan a «una falta de previsión».
«Mucha gente tuvo que ir cargada con bolsas un kilómetro y medio -la distancia entre Altamira y la última parada- pero los camiones de cerveza y de hielo bien que pasaban», critica. «El Ayuntamiento nos aseguró que el servicio se iba a respectar pese al festival», asegura. Veinte vecinos tomaron un autobús a las 22.00 horas en Mazustegi y, al llegar al cruce de Altamira, «nos negamos a bajar». Solicitaron la presencia de la Policía Municipal, que abrió paso al vehículo entre la multitud hasta la última parada.