
El primer ministro portugués tras su reunión con los miembros del parlamento europeo en Lisboa el pasado viernes 29./ EFE
Portugal asume desde hoy la tercera presidencia semestral de la Unión Europea con la confianza de cerrar definitivamente el nuevo tratado, tras el
acuerdo alcanzado por los líderes europeos la semana pasada y que se configura como el tema principal para la cumbre informal que se celebrará en Lisboa el 18 y 19 de octubre. La presidencia lusa se enfrenta al reto de lograr una firma rápida y limpia del tratado que sustituirá a la fracasada constitución.
El primer ministro portugués, el socialista José Sócrates , ha simbolizado la apertura de la presidencia al frente de la UE, con un encuentro con 27 jóvenes, uno por cada país miembro, escogidos entre estudiantes del proyecto de becas europeo Erasmus.
Durante un almuerzo, Sócrates ha hablado de Europa con los estudiantes en los modernos locales de la Expo 98 de Lisboa, a orillas del Río tajo, donde se celebrarán la mayoría de las cumbres y actos del semestre luso.
La ceremonia oficial organizada para marcar la apertura de la presidencia está prevista para esta noche en Oporto, la segunda ciudad de Portugal, con un solemne concierto de música clásica, en el que actuará la soprano portuguesa, Elisabete Matos, seguido de una cena de gala.
El lunes, Sócrates comienzará a cumplir con la apretada agenda que se ha configurado y que incluye la cumbre de la Unión Africana en Ghana, la celebración en Lisboa de otra cumbre con la Unión Europea para tratar las relaciones con Brasil. Se espera que en la cena prevista tras la cumbre se encuentren varios líderes europeos, entre ellos el jefe del Ejecutivo español, José Luis Rodríguez Zapatero, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y el primer ministro italiano, Romano Prodi.
Puesta a punto del nuevo tratado
Pero será el 23 de julio en Bruselas cuando empiece de verdad el esfuerzo portugués para superar el gran reto de su gestión, recoger el testigo de la presidencia alemana y lograr que el nuevo tratado comunitario esté listo para la cumbre europea del 18 y 19 de octubre en Lisboa.
Se espera que, en esa fecha, Portugal acuda a la reunión con el primer borrador de tratado elaborado ya a partir del mandato de los jefes de Estado.
Por su parte, Polonia sigue mostrando
reticencias respecto a este asunto y su primer ministro, Jaroslaw Kaczynski, ha pedido revisar el acuerdo sobre el sistema de voto alcanzado por los líderes europeos la semana pasada.
Sócrates ha atribuido a un "malentendido" las declaraciones de Kaczynski, que quiere que durante la conferencia intergubernamental (CIG) que redactará el texto del Tratado se precise un mecanismo, basado en el denominado "compromiso de Ioannina", que permite a una minoría de países retrasar una decisión aunque no tengan votos suficientes para vetarla. El Gobierno polaco pretende que la paralización dure hasta dos años.
Turquía, Rusia y Kosovo
El primer ministro portugués, José Sócrates, ha confirmado que su intención es proseguir las negociaciones de adhesión con Turquía pese a la oposición del presidente francés, Nicolas Sarkozy.
El luso ha señalado que está en juego la "credibilidad" de la Unión Europea y otras "cuestiones estratégicas" como "la relación con el mundo islámico", aunque ha admitido discutir la propuesta si Sarkozy insiste en celebrar un debate sobre las fronteras en la UE en la cumbre de diciembre.
Otro reto en materia de política exterior lo constituirán las relaciones con Rusia y, la receta de Sócrates para "reducir el nivel de tensión" sobre cuestiones como el escudo antimisiles de EEUU o el embargo de Moscú a la carne polaca, es "negociar con realismo y pragmatismo". A su juicio, las relaciones entre la UE y Rusia no pueden basarse en "juicios morales" porque eso lleva sólo a la "confrontación" y a la "ausencia de diálogo".
Por su parte, el ministro portugués de Asuntos Exteriores, Luis Amado, ha destacado la importancia de encontrar un acuerdo sobre el estatuto definitivo de Kosovo con una resolución de Naciones Unidas que respalde el plan diseñado por su enviado, Martti Ahtisaari, sobre una independencia tutelada. Amado ha considerado fundamental "mantener la cohesión" de la UE sobre este tema y no convertirse en "rehenes" de la amenaza de veto de Rusia en el Consejo de Seguridad.