
Desde el Departamento de Industria, Comercio y Turismo del Gobierno Vasco, han resaltado que "en ningún caso" esto va acompañado de una reducción de sus derechos, de la calidad de los artículos ofertados o de las garantías legales en el caso de comprar bienes de carácter duradero.
Además, señalaron que los comerciantes "son conscientes de que el periodo de rebajas no implica un comportamiento comercial diferente al del resto del año". Por ello, las reclamaciones presentadas por las personas consumidoras como consecuencia de desacuerdos relacionados con este tipo de venta han disminuido considerablemente, explicaron. Aún así, recordaron que los derechos no están de rebajas y siguen siendo los mismos que en otras épocas.
De este modo, los productos deben estar correctamente etiquetados y con indicaciones claras del precio anterior y rebajado. Aquellos artículos que sean exhibidos en escaparates deben llevar expuestos también los precios, de forma que sean visibles desde el exterior. Los medios de pago admitidos por los comercios, tales como tarjetas, seguirán en vigor durante las rebajas.
Los artículos rebajados deben ofrecer igual calidad a menor precio, ser de temporada y estar en perfectas condiciones. Además, desde el Gobierno vasco explicaron que no podrán venderse como tales aquellos que no hayan estado a la venta al menos un mes antes de comenzar las rebajas.
Devoluciones
En cuanto a la política de devoluciones del establecimiento, éstos sólo están obligados a cambiar el producto o reintegrar el dinero gastado en el caso de que esté defectuoso o si se ha anunciado explícitamente esta posibilidad. De este modo, en los comercios se deberá mantener la política de devoluciones que aplican el resto del año.
En el caso de adquisición de bienes duraderos, la garantía es de dos años. Pasados los seis primeros meses, en los que se presupone que el defecto es de fabricación, si en el comercio alegan que la avería se debe a un mal uso del artículo, deberán demostrarlo con un informe técnico.
Ante posibles reclamaciones es muy importante guardar la factura, el ticket de compra o la garantía sellada, así como el artículo adquirido, para poder presentarlos en caso de solicitar la devolución del producto o de realizar una reclamación, advirtieron.








