Los agentes, según ha informado el Departamento vasco de Interior, se centrarán en vigilar los sistemas de seguridad y controlar la documentación, el nivel de ruido y el estado de los vehículos con el objetivo de concienciar en el uso del casco y reducir la siniestrabilidad.
Esta campaña se enmarca en el Plan Estratégico de Seguridad Vial de Euskadi 2007-2010, en el que participan el Gobierno vasco, las diputaciones, los ayuntamientos y otras organismos privados relacionados con el tráfico y las carreteras. Para 2010, fecha final del Plan Estratégico, se prevé que el número de accidentados en motos se reduzca a un 7,7 por ciento del total, frente al 8 por ciento que supusieron estos siniestros en 2005.
Respecto a la utilización del casco, en la actualidad está cifrado en un 85% de los motoristas y acompañantes, y para 2010 se espera llegar al 88%.










