
-80 años bien llevados, Nicolás.
-Que me miráis con buenos ojos. 80 años pesan, ya lo creo que sí.
-¿Trabajó poco?
-¿Trabajé en la Naval de ajustador 30 años seguidos! ¿Eh? Y, luego, en el sindicato también había que trabajar. ¿Y bien!
-Pero mandar, mandó.
-¿Hacía que mandaba!
-Y mucho.
-No, no, no. Muy poco.
-¿Y más que pudo mandar!
-Se habla mucho del Congreso de Suresnes (en el que Felipe González salió elegido secretario general del PSOE), pero acertó votándole a él. Pasamos de la ilegalidad a la oposición y rápido nos llegó el Gobierno. Luego, hubo sus pros y contras con Felipe, pero bueno...
-¿Bueno? Le montó tres huelgas generales. ¿Era mosca cojonera?
-¿Qué va! Teníamos puntos de vista y criterios distintos.
-¿Ser jefe es fácil?
-Si uno se lo cree, sí. Yo nunca me sentí jefe. Tuve la virtud de rodearme de gente más competente que yo y con buenas cabezas.
-¿A cuántos empresarios agachó las orejas?
-Hubo discusiones muy fuertes, negociaciones a cara de perro...
-¿Cuevas fue un gran hueso?
-Era duro, pero asequible.
-Los jefes de la patronal y del sindicato fueron muy grandes para, con perdón, lo pequeños que son.
-¿Hágame el favor! ¿Cuevas era bastante más pequeño que yo!
-Como buen socialista, ¿nació con el puño cerrado?
-Joder, nací en 1927 y poco después vino la II República. Si no nací con el puño cerrado, estoy seguro que al de poco lo cerré.
-¿En cuántas huelgas ha estado?
-Me tocaron bastantes y hasta recuerdo la del 47. ¿La primera huelga general de masas!
-¿Le sumaron méritos para la Medalla al Mérito del Trabajo que el Gobierno le otorgó en 1996?
-El Gobierno socialista me propuso y el de Aznar me la colocó.
-Acostumbrado a correr delante de los policías, ¿cuántas vueltas de ventaja les sacaba?
-Joder.... ¿La 'poli' siempre me alcanzaba! Hubo manifestaciones de correr mucho. Cuando te dabas cuentas, ja, ja, aparecían por las bocacalles. Te cerraban cualquier posibilidad de huir.
-En una sociedad sin clases, ¿cuál es el estilo de Nicolás?
-Una sociedad sin clases no significa que todos vivan, vistan y sientan lo mismo. Hablamos de borrar las aristas más injustas que engendra el capitalismo. -Dejó colgado el primer curso de Náutica y en 2001 fue nombrado doctor 'honoris causa' por la Universidad Politécnica de Valencia. ¿El esfuerzo dejó de ser un valor?
-Fue un rasgo generoso de esa universidad. Me costó mucho ir. Me daba apuro verme vestido así. Los doctores 'honoris causa' son una cosa casi masónica.
-¿La vejez es una enfermedad con plazos fatales?
-Si llegas bien, es una virtud.
-Tipo duro, con el tiempo ¿se nos vuelve tierno?
-¿No se referirá a Tierno Galván, no? Porque, en fin... Los años te ablandan.
-¿Los malos duran más?
-No. Los buenos viven mejor y duran más.
-50 años casado con Natividad Terreros, ¿es el convenio que mejor ha negociado?
-Para los dos. ¿También para ella!
-¿Se lo curró para enamorarla?
-¿Nooo! Nos conocimos en muy poco tiempo, quedamos de novios y... En 1951 me detuvieron por primera vez y ya me llevaba bocadillos a La Casilla, donde estaba el cuartel.
-¿Fue su única novia?
-Entonces era frecuente. ¿Hablamos de hace 60 años! Éramos un poco párvulos en eso. Los alguaciles de Barakaldo multaban a las chavalas que salían sin medias a la calle a echar basura a los carros.
-¿Se pone abuelete y cuenta batallitas a sus nietos Ignacio y Marina?
-No, no. Somos una familia muy introvertida. A los Redondo nos cuesta exteriorizar las emociones. Igual que mi difunto padre y mi hijo, hablamos muy poco de nosotros. Jamás cuento una batalla y, cuando siento alguna proclividad a narrar alguna cosa de éstas, me avergüenzo de mí.
-¿España sigue siendo el país donde se puede ganar más dinero en menos tiempo?
-Ja, ja. Eso habría que preguntárselo a Carlos (Solchaga, ex ministro de Economía). Cuando leo los millones que gana la gente relacionada con el ladrillo... ¿Es un desmadre de beneficios!
-¿Qué letra le pondría al himno de España?
-Nunca he sido un nacionalista español y tampoco un jacobino. No me emociona lo del himno.
-¿Habla más rápido de lo que piensa?
-Todo el mundo me lo dice. Tendré que poner freno a esto. Los traductores de Estrasburgo tenían muchas dificultades conmigo.






