Al menos 87 talibanes han muerto en un ataque de fuerzas de la OTAN y del Ejército afgano contra posiciones rebeldes en la provincia occidental de Herat, según ha informado la comandancia estadounidense.
La ofensiva tuvo lugar ayer en el este de la provincia y se prolongó durante catorce horas, en las que "un total de siete posiciones enemigas fueron destruidas y 87 combatientes talibanes murieron".
La operación se produjo después de que fuerzas especiales estadounidenses, junto con otros efectivos de las tropas internacionales y la Policía afgana, detectara "varias posiciones talibanes" al sur de la localidad de Shindand, en el este de Herat.
Tras establecer sus localizaciones, las fuerzas afganas y de la Alianza lanzaron un ataque con fuego de mortero, granadas y armas ligeras, antes de que llegaran refuerzos terrestres y aéreos. En la batalla no se produjeron víctimas civiles, según el comunicado de EEUU.
Más bajas talibanes
Las últimas bajas talibanes se suman a las de otros 49 rebeldes, entre ellos dos líderes insurgentes locales, que perdieron la vida en un combate cerca de la localidad de Parmakan, también en la provincia de Herat.
La comandancia recordó que un soldado estadounidense murió en ese enfrentamiento, ocurrido en el distrito de Shendan, tal y como anunció el pasado viernes.
En la provincia de Herat se encuentra la Base de Apoyo Avanzado (FSB) que lidera España, con casi 500 militares.