Los agentes de la Ertzaintza encargados de la detención y custodia de Mikel H.B. tras su arresto como autor de la muerte de su ex novia Aintzane Garay, han rechazado que le presionaran para que confesara y han asegurado que recibió "un trato exquisito".
En la segunda sesión del juicio que se sigue en la Audiencia de Vizcaya por el asesinato ocurrido en octubre de 2007, la Sala ha escuchado los testimonios de más de una veintena de agentes que participaron en la investigación y que negaron que el acusado fuera amenazado o presionado durante su estancia en la comisaria, como ayer relató el joven para justificar su declaración autoinculpatoria ante la Policía vasca.
Han expuesto que, tras recibir la denuncia de la desaparición de Aintzane, tomaron declaración a los allegados de la joven y que desde el inicio de la investigación despertó su sospecha Mikel H.B., ya que había logrado borrar cualquier tipo de rastro sobre su cita con la joven desaparecida.
Han descrito que el acusado no se alarmó al conocer que la mujer con que había mantenido una relación sentimental había desaparecido y también sorprendió a los ertzainas que reconociera haber lavado el coche por dentro al día siguiente que su cita con la víctima. Además, los registros de llamadas de los teléfonos móviles del presunto homicida y su víctima reflejaron que la noche de autos se intercambiaron 22 mensajes en tres horas, pero a preguntas de los agentes el joven aseguró que no se los podía mostrar porque los había borrado como hacía cada día.
Encuentro sexual
El cuerpo de Aintzane Garay apareció después de tres días de búsqueda en una zona de bosque a las afueras de Bakio, junto a un acantilado, y "tapado por la maleza", con el cuerpo desnudo de cintura para abajo y boca arriba, han expuesto los ertzainas que hallaron el cadáver. Presentaba gran cantidad de sangre seca y se apreciaba "un fuerte impacto en el mentón", además de un corte en el cuello con abundante sangre y varias heridas punzantes en el pecho.
Tras aparecer el cuerpo de la joven, Mikel H.B. fue arrestado y en su declaración policial ofreció todo tipo de detalles sobre su cita y relató "sollozando", visiblemente afectado, cuando aún no se había practicado la autopsia, las lesiones que había causado a su ex novia. También les detalló cómo fue el encuentro sexual que mantuvieron. Además, los agentes tuvieron que trasladar al detenido a la clínica forense para que tuvieran constancia de las lesiones que presentaba en los brazos y manos.
Multitud de mensajes y llamadas
La Sala ha escuchado también esta mañana el testimonio de un joven que había salido con Aintzane Garay meses antes de su muerte y que ha asegurado que la relación entre ambos se había roto, en gran parte, porque ella se negaba a denunciar el "acoso" que sufría por parte de Mikel H.B.. Según ha dicho el joven, que ha testificado tras un biombo por "miedo" a ser reconocido por el acusado, Aintzane restaba importancia a que Mikel, a pesar de haber roto su relación hacía años, le enviara multitud de mensajes y llamadas, e incluso viajaba hasta Vitoria para esperarla a la salida del trabajo. "Ella decía que ya se le pasará", aunque le molestaba la insistencia del procesado para que retomasen el noviazgo, ha afirmado.
El abogado de la defensa ha tratado de evidenciar irregularidades tanto en las diligencias como en la investigación policial y ha revelado ante la Sala que uno de los agentes mantenía un interés especial en la mujer del acusado y le estuvo llamando desde su teléfono particular semanas después de que el acusado hubiera ingresado en prisión.