El resto de los grupos de la Cámara han votado en contra de la proposición no de ley del PP, en la que se pedía que el Parlamento declarara que el fin de la violencia no puede tener precio político y que no cabe diálogo ni compartir foros con " ETA-Batasuna ".
Por contra, la Cámara ha aprobado, con el voto de los socialistas y del tripartito, el rechazo del PP y EHAK y la abstención del Aralar, una enmienda del PSE-EE en la que se insta a todas las fuerzas a "eliminar de la confrontación partidista la política antiterrorista, convencidos de que el final del terrorismo requiere del apoyo de todas las fuerzas políticas democráticas".
Durante el debate, Leopoldo Barreda (PP) dijo que su iniciativa pretendía significar que "dialogar con ETA es indigno". Barreda consideró que lo sucedido en los últimos meses demuestra que el resto de formaciones "defienden el diálogo con los terroristas, sin condiciones ni garantías democráticas y con bombas", como la de Barajas. Acusó a los socialistas de mantener una postura de "pacifismo de cartón piedra" y de "no soportar el debate" con el PP cuando sí "pueden mirarse a los ojos con ETA-Batasuna ".
El portavoz socialista, José Antonio Pastor, anunció que de ahora en adelante no van a debatir iniciativas de este tipo, porque a las "estrategias despreciables se contesta con desprecio". Pastor se limitó a decir que el PP, con este tipo de propuestas, se ha convertido en el "mayor altavoz de ETA en este Parlamento", cuando la sociedad "no quiere ver a los partidos enfrentados por ETA " sino unidos para acabar con el terrorismo.
Críticas del PNV al PP
El portavoz del PNV, José Antonio Rubalkaba, fue crítico con el PP, a cuyos parlamentarios dijo que "ustedes están muy cómodos con que ETA siga existiendo, aunque les asesinen". Acusó al PP de "no creer más que en la guerra" y de haberse sumado a la democracia "recibiendo en su día un cursillo acelerado", por lo que, entre otras cosas, no asumían la separación de poderes.
En un momento del debate, el portavoz del PNV preguntó si al PP le parecía bien que en el Foro de Ermua, que se querelló contra el lehendakari, estén presentes varios jueces, como el vocal del Consejo General del Poder Judicial Juan Pablo González, o un juez propuesto "por ustedes, que está actuando como está actuando y que algún día tendrá que responder" de ello. El parlamentario nacionalista se refería implícitamente a Roberto Saiz, el juez del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco instructor de las querellas contra Ibarretxe y dirigentes socialistas vascos por reunirse con Batasuna .
Ante estas afirmaciones, el portavoz del PP exigió una rectificación o una aclaración por esta "amenaza nada velada". José Antonio Rubalkaba contestó que en "democracia todos responden de sus actos y también los jueces ante el pueblo y la propia Justicia si prevarican; no entienda otra cosa".